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Pedro II El Romano - El Ultimo Papa? - Capítulo L - Washington DC - John había bautizado el centro de operaciones en el segundo piso como el War Room, ya que todos los sistemas de comunicaciones se encontraban allí con todas las terminales y la posibilidad de recibir y enviar órdenes instantáneas a todo el sistema de defensa.

Washington DC


Pedro II El Romano - El Ultimo Papa...?

Capítulo L

Washington DC

  • Señor Anderson. – Dijo Silvia, interrumpiendo la reunión pese a que John Anderson había dado instrucciones especialmente de no ser molestado.
  • Silviaaa...- Dijo con una expresión de disgusto en su rostro.-
  • Lo sé señor Anderson,- respondió la colaboradora sin dejarlo terminar.
  • Pero Mr. Malhamud está aquí y necesita verlo con suma urgencia. Se encuentra en la otra oficina.
  • Perdón señores - dijo al grupo con miembros de varias oficinas de Inteligencia Europeas, caminando con rápidos pasos detrás de Silvia.

Malhamud estaba caminando en círculos en la antesala de la oficina de John, y cuando lo vio aparecer a éste, se adelantó a encontrarlo con la mano tendida, Se estrecharon brevemente las manos mientras Malhamud sin perder tiempo le decía – Tenemos problemas John, grandes problemas .!

John miró a su alrededor y a pesar que solo Silvia estaba en esa oficina, tomó del brazo a Malhamud y lo llevó con él hasta su despacho particular.

  • Qué sucede ? - preguntó
  • Teníamos todos los hombres necesarios en el Puerto de Nueva York , esperando el carguero Victoria, que como sabes, traía los últimos contenedores de las listas. El mismo estuvo demorado por la tormenta Ypsilon en el Atlántico, y sufrió unas averías, Pidió entonces y lo obtuvo, permiso para atracar en Brooklyn unos días antes de su esperada llegada. No entiendo cómo pero nuestros servicios de información no recibieron esto y hoy, cuando las computadoras nos dieron la información correcta, los contenedores ya habían sido desembarcados y cinco, fueron recogidos por los camiones que los esperaban… y están en su camino.-

-¡Mierda! – Exclamó John con disgusto. -Sabemos a donde se dirigen ?.- -¡NO!- contestó Malhamud.- Pero lo que sí tenemos es la matrícula de cada uno de los camiones, y hemos investigado en el Bureau de Licencias por lo que tenemos la descripción de cada uno de ellos. Todo policía en las rutas esta buscándolos con máxima prioridad!

-Bien hecho. - dijo John. - Vamos hacia el War Room

John había bautizado el centro de operaciones en el segundo piso como el War Room, ya que todos los sistemas de comunicaciones se encontraban allí con todas las terminales y la posibilidad de recibir y enviar órdenes instantáneas a todo el sistema de defensa.-

-Sólo déjame por un momento disculparme con los visitantes, y te encuentro allí. Debo avisar a Noble y al FBI, agregó-

-Ya he avisado al FBI; están destacando todo agente disponible en esto.- contestó Malhamud, agregando rápidamente.- Pero se debe advertir a Noble inmediatamente!

  • Eso lo haré ¡YA! – contestó John mientras sacaba su teléfono celular y presionó en el marcado rápido el número en la memoria del General Noble.

Pasaron unos segundos...: - ¡General! -

En pocas palabras le explicó la situación prometiéndole mantenerlo al tanto de la situación y mientras se dirigía nuevamente al cuarto de conferencias dijo: -Espera en el segundo piso, estaré allí tan pronto me disculpe con mis huéspedes...

Malhamud, se dirigió entonces al amplio cuarto del segundo piso, el War Room , lleno de agentes y operadores con pantallas individuales pasando de una a otra imagen de las carreteras y recibiendo los reportes de los oficiales que buscaban los vehículos transportando los mortales virus.

El salón era verdaderamente impresionante, casi de ciencia ficción; todo el equipamiento que podía observarse era de última generación y varios de ellos seguramente eran equipos clasificados como secretos y de acceso restringido. La escena dentro del War Room reflejaba verdaderamente la gravedad de la situación, aunque no era más que uno de los elementos esenciales para preservar la Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

Una enorme pantalla se encontraba en un extremo de la habitación, la que en esos momentos mostraba la imagen que enviaba el helicóptero desde el cual se apreciaba una larga línea de vehículos parados en la carretera, en medio de una enorme e increíble congestión de tráfico.

Oficiales de policía en motocicletas circulaban por los carriles pero en dirección opuesta, inspeccionando cada camión antes de dejarlos proseguir a su destino.

Todo camionero conocía las demoras en la carretera, cuando hay un accidente o una emergencia, así que ello no crearía inquietud en los conductores de los vehículos que transportaban los contenedores y su carga letal.

Todas las salidas de las carreteras se encontraban bloqueadas con barricadas y miembros de la Guardia Civil; policías y tropas se encontraban custodiando esas salidas para impedir que alguien tratara de eludir el cercado de las carreteras.

Cada metro de las avenidas y carreteras desde Brooklyn a Langley y Washington D. C. , el destino de los contenedores, había sido examinado como con un peine de finos dientes.

New York Ave., Linden Boulevard, Coney Island Ave, y todas las demás rutas que conducían a New Jersey Turnpike, hasta llegar donde se transforma en la 295, y las salidas hacia los caminos secundarios, estaban siendo vigiladas por los helicópteros de la policía local y el FBI, habiéndose sumado al operativo la fuerza aérea y el Ejército.

Miles de agentes se encontraban en tierra y aire buscando desesperadamente esos cinco camiones.


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