+
Pedro II El Romano - El Ultimo Papa? - Capítulo XXXIX - Plataforma - Todas las armas habían sido elevadas, conjuntamente con varias cajas de municiones, granadas y rocket, con los correspondientes rocket launchers a la plataforma.

Plataforma


Pedro II El Romano - El Ultimo Papa...?

Capítulo XXXIX

En la Plataforma de la Cueva

Todas las armas habían sido elevadas, conjuntamente con varias cajas de municiones, granadas y rocket, con los correspondientes rocket launchers a la plataforma, los pilotos, una vez que ayudaron a elevar los bultos, se habían retirado hasta donde se encontraban los planeadores y estaban listos a elevarse tan pronto asi se les ordenara. Mientras tanto mantenían continua comunicación con Castel Gandolfo y Walter, y podían observar en sus pequeños televisores el desarrollo de la operación. Anthony se encontraba rodeado por el grupo, y habían estado estudiando detenidamente las imágenes enviadas por el satélite, pudo ver que las trincheras de las plataformas se encontraban con 4 hombres cada una los cuales las últimas fotos los mostraba durmiendo, o por lo menos descansando recostados en las socas, dos hombres como centinelas se paseaban por el perímetro, y 6 se encontraban en la cueva cuidando el Papa.

Sin decir una palabra indico, mediante señas con sus manos, que ellos deberían encargarse de los dos centinelas. Los dos caminaban desde la primera trinchera, hasta la entrada de la cueva, y esperaba al segundo hombre que recorriera la distancia comprendida entre las otras dos trincheras, retornando a la entrada de la cueva, donde ambos comenzaban nuevamente su rutina. Anthony eligió a Lyn, ya que el árabe tenia un cuerpo de no mas de un metro sesenta y cinco a un metro sesenta y ocho, delgado, y Lyn podía ponerse las ropas de este una vez neutralizado, y con la oscuridad de la noche, podía pasar como él.

Lyn y Oded, se movieron silenciosamente y buscaron refugio en una piedras y esperaron mientras el árabe retornaba Oded toco su cuchillo, y el frío de la hoja le infundió una sensación de poder y seguridad, aunque no podían usar el cuchillo, ya que podía manchar las ropas del centinela con sangre, y podía impedir la misión de Lyn imperdonándolo. Él ya podía escuchar las suaves pisadas del árabe mientras se acercaba, a pesar de haberse encontrado muchísimas veces en esta situación, siempre experimentaba una rara sensación, el sorprender a un ser humano con un cuchillo y cortar su cuello, mientras mantenía su mano izquierda presionando su boca para que no pudiera efectuar ninguna clase de sonido. Además el ponerse cerca del individuo para sorprenderlo significaba un riesgo de ser sorprendido, con las consecuencias que ello significaba. Era más simple el usar un arma de fuego, pero en éste caso el riesgo era mucho mayor. Lyn se encontraba a su lado, y era ella quien tomaría la acción, de sorprender al centinela, poniendo el cordel de plástico como lazo en su cuello hasta dejarlo sin sentido.

Tan pronto el árabe paso el ligar donde se encontraban, Lyn tomo una larga bocanada de aire, y como un felino salto sobre el centinela pasando la cuerda sobre su cuello y con la fuerza manos la presiono de tal forma que fue imposible para exhalar un solo grito en un minuto el individuo cayo totalmente inconsciente. Oded y Lyn lo tomaron de los pies y la cabeza, tomaron su AK 47 y un viejo modelo de Colt 38, corriendo con él cuerpo donde se encontraba el grupo. Una vez detrás de las rocas procedieron a sacar el…………. Que Lyn inmediatamente se coloco sobre sus hombros cubriendo sus ropas y el…………… en la cabeza ocultando parte de su rostro, tomo el 38 con la pistolera en su cintura y el AK 47 en su mano derecha y siguió el recorrido hacia la entrada de la cueva, mientras tanto Anthony señaló a Francis y David que lo siguieran para tomar la primer posición e indico a Mark, Fred y George, que tomaran la otra. Anthony y sus hombres salieron moviéndose rápidamente semi agachados, ya que estaban seguros con Lyn habiendo tomado la posición del centinela, una vez llegada a la cruda excavación y las rocas apiladas solo al frente, los cuatro hombres estaban profundamente dormidos, simplemente se arrastraron y golpearon a los 4 hombres con sus armas, dejándolos totalmente fuera de conciencia, inmediatamente pusieron en ellos las esposas plásticas en las pies y las manos y duck tape en sus bocas, Mark, Fred, y George, repitieron la operación sin ningún problema.

Lyn siguió hasta la entrada de la cueva, y cuando el otro guardia estaba llegando le hizo un saludo con el brazo, dándose vuelta y caminando hacia el lugar donde había venido. El otro árabe, no prestó mucha atención e hizo lo mismo. Lyn, Oded, y Lionel se dirigieron detrás del centinela y se ocultaron detrás de unas rocas, esperando unos minutos que otra vez parecían como horas. Finalmente se escucharon los esperados pasos del centinela, que despreocupadamente se detuvo a encender un cigarrillo, frente a las rocas que Lyn, Oded y Lionel habían elegido para protección Oded salto para llegar al árabe, y su calculo fue un poco corto, tal vez un paso, el centinela comenzó a darse vuelta, pero Oded con su mano izquierda la puso sobre la boca, apretando con toda su fuerza mientras su cuchillo comenzó a cortar un costado de su cuello, habiendo cortado la arteria un chorro de sangre salto inmediatamente mientras el individuo trataba de llevar aire a sus pulmones, y dejo caer su AK-47 Lyn, que había corrido hacia donde se desarrollaba la acción, recogió antes de llegar al suelo, evitando el sonido que el mismo produciría sobre las rocas.

Todo el grupo, corrió hacia la última trinchera, y tomaron por sorpresa los cuatro hombres amordazándolos y asegurando sus manos y pies, con las esposas plásticas. De acuerdo a los informes de Walter, 4 hombres deberían encontrarse en la cueva cuidando el Papa, para evitar problemas, Anthony, señalo a Lyn, Lionel, Oded y George, que lo siguieran a el dentro de la cueva. La entrada de la cueva era un poco mas, que una rajadura en la roca, producida tal vez por algún terremoto miles de años atrás, originariamente tendría la forma de una V invertida, que fue siendo trabajada en el transcurso de los siglos por algunos de los humanos que la habitaron. Principalmente constituía un estrecho corredor con unos 2 metros de altura, que penetraba en la montaña en zigzag, por más de 15 metros terminando en una gran habitación de unos 10 metros de circunferencia, con una cúpula como techo de unos 3 metros de altura. La roca de las paredes y el cielo raso, estaban totalmente cubiertas del hollín negro producido por los fuegos para protegerse de los crudos inviernos.

Seguramente había algunas aberturas que permitían la circulación del humo por rajaduras en las paredes, de lo contrario la estadía allí, seria peligrosísima. Anthony índico a Lionel y Francis que permanecieran con los prisioneros y George, se ocupara de la ametralladora cuidando la ruta de acceso mientras el resto con Anthony, Lyn encabezaban el grupo penetrando en el estrecho corredor. Ambos se arrastraron lentamente por el suelo de la cueva, cuidando de no efectuar el mínimo ruido, esta era sin duda, la etapa mas difícil, ya que cualquier sonido, podía desencadenar que quienes cuidaban al Papa, pudieran herirlo o asesinarlo, el corredor estaba iluminado pobremente con unas lámparas de kerosén, arrastrándose se aseguraban que ninguna sombra podía proyectarse, y tendrían la ventaja si alguien se aproximaba de neutralizarlo inmediatamente, una vez en la entrada del espacio donde se encontraba el Papa, sujeto con un par de esposas a la cabecera de una vieja cama de hierro con un colchas que deberían encontrarse en la cueva por muchos años, junto a él un joven árabe, con una pistola 45 en su cintura y una ak-47, de viejo modelo, pero no menos peligroso, otros dos se encontraban recostados sobre unas rocas, aparentemente dormidos, o al menos con los ojos cerrados. Anthony señalo a Lyn, que ambos dispararían al guardián de su santidad, y sacando de su cintura las pistolas de aire comprimido con un rápido soporífero, capaz de dormir un elefante instantáneamente no bien la sustancia entrara en contacto con el flujo sanguíneo.

Cuidadosamente ambos apuntaron y al mismo tiempo dispararon los dardos con la sustancia, un apagado plop, sonó en la caverna pero no fue notado por los hombres descansando, inmediatamente todo el grupo, corrió hacia el árabe recipiente de los proyectiles, Anthony y Lyn estuvieron sobre él un cuestión de segundos, pero no era necesario, ya que las sobredosis recibida, lo habían dormido instantáneamente. Mark , Fred, y George, al mismo tiempo estuvieron sobre los otros dos, los cuales recibieron uno un golpe en la cabeza de la pistola de Mark y el otro un golpe de puño en su mandíbula, del cual ni se entero, Mientras dejaba a los miembros del grupo, poner las cintas adhesivas en sus bocas, innecesarias ahora, pero seguían el protocolo y las esposas plásticas en los pies y manos, a los ocupantes de la cueva, Anthony se dirigió inmediatamente donde se encontraba el Papa, busco y encontró las llaves para las esposas que lo sujetaban a la cama.-Su Santidad.-Dijo – Esta usted bien! Estoy perfectamente bien gracias a Dios querido Anthony.-dijo con una sonrisa como si regresara de unas alegres vacaciones.- Su santidad, en unos momentos lo pondré en conocimiento del operario, pero ahora necesito ponerme a cargo de la segunda etapa de su rescate.-

Entiendo perfectamente Anthony.-Contesto el Papa.- Trataré de no ponerme en el medio, pero antes quiero agradecerte todo lo que han hecho por mi.- Y notando a Susana, que había entrado a la cueva preguntó.- ¿Y esta hermosa niña, quien es? Su Santidad, ella es Susana Zalazar, es quien que escalo la montaña, que nos permitió efectuar ésta operación. Con una amplia sonrisa en su rostro, el Papa, la abrazo y le dio un beso en cada mejilla diciendo.- ¿Como podré agradecerte querida niña?

Con gusto hubiera dado mi vida, Su Santidad, por usted y lo que representa, le doy gracias a Dios que me permitió hacerlo. Gracias.- contesto el Papa, y continuo dirigiéndose a Anthony- Anthony no quiero entretenerte mas, ve y atiende tus obligaciones, Yo me quedaré aquí con Susana, y ella me pondrá al tanto de lo que ha sucedido. -Si! Su Santidad.-Dijo Mientras tanto Lyn, salio a buscar el botiquín medico, en el cual se encontraba unas hipodérmicas listas para ser aplicadas con un poderoso sedante, el cual procedió a aplicar a cada uno de los hombres que habían sido capturados.- por lo menos no molestarían por unas 8 horas.- Dijo.-

Rápidamente todos se ocuparon de traer las cajas con municiones a las trincheras, y las bazookas y lanza granadas, mientras inspeccionaban el armamento dejado por los árabes y las municiones, cada uno de ellos tenia un DPMS 308 T .308 David, George y Lionel, se encontraban ya en sus posiciones a cargo de las ametralladoras pesadas, Fred y Mark, Bazooka y lanza granadas, Anthony, Francis, Oded, Jerry y Lyn, como sharp shooters, con los DPMS. Anthony, camino por las trincheras, viendo que todo estaba listo, los hombres y Lyn preparados. Indico a Fred y Mark, la concentración de fuego primeramente en abrir una brecha, para la entrada de la caballería, mientras los Sharp shooters, disparar desde los extremos hacia el centro tratando de no desperdiciar un solo proyectil.

¡FUEGOOOOOOOOO ¡- Gritó.- Y las líneas de luz cruzaron la noche rompiendo la oscuridad que rodeaba las montañas, el tableteo de las ametralladoras y las carabinas automáticas, causaron una tremenda sorpresa en las tropas del valle.


comparte esta página en: