+
Pedro II El Romano - El Ultimo Papa? - Capítulo III - Clairvaux - Después de descansar en el Convento de Calaix, el Abate Aclas, les ofreció un carruaje, para el viaje a Roma, junto con un conductor.

Claivaux


Pedro II El Romano - El Ultimo Papa...?

Capítulo III

Clairvaux

Después de descansar en el Convento de Calaix, el Abate Aclas, les ofreció un carruaje, para el viaje a Roma, junto con un conductor, éste era amplio y pesado, cómodo para dos personas, era generalmente usado para cuatro y seis personas, con seis caballos, que lo conducían fácilmente.

Los monjes pudieron disfrutar el magnifico entorno de Francia, sus onduladas y verdes colinas, plantadas en trigo y otros vegetales, el ganado pastando en los valles y colinas a ambos lados del camino, que lo conservaban en muy buenas condiciones. De tanto en tanto, muchísimo terreno dedicado a la plantación de uvas, en líneas que se perdían en las colinas, seguramente el vino producto de todas ellas iría a engrosar los gigantescos toneles de los nobles y terratenientes en sus castillos.

Por tres días, el panorama no cambiaba mucho, pequeños Valles y poblados con algunas casas señoriales en la cima de las colinas y algunos castillos con sus altas torres y fuertes paredes rodeándolos, algunos con puentes levadizos, para su defensa.

Un grito del conductor les avisó que estaba a llegar, Malaquias busco por las colinas a la vista, las indicaciones de donde el convento estaría localizado pero no encontró señal alguna, al llegar al tope de una colina, con un camino descendente conducente a un magnifico y arbolado valle, donde a la distancia podían verse las paredes y construcciones inequívocas de un Convento Cistercino,

El conductor contenía los caballos en el descenso, pero una vez en el llano, los puso a todo galope, en quince minutos estaban ya a la vista de las altas paredes protectoras del convento. Los monjes, abrieron al aproximarse el carruaje los altos portones, de sólida madera y guarniciones de hierro forjado que los dejaron introducirse en el amplio patio, que rodeaba el austero pero gran edificio de 2 pisos con un gran número de ventanas. El convento fue fundado en 1115, por Bernardo su presente Abate. Sus paredes construidas con blancas piedras cuidadosamente cortadas, procedentes de las canteras de las montañas del área, el austeridad del convento con sus paredes rodeando un gran número de edificios que seguían el único plan, como todos los edificios sagrados de la orden Cistercian acomodando las diferentes áreas de trabajo y devoción, la fuerte pared que los rodeaba, tenia a intervalos torres de observación y otras construcciones defensivas para protección. Un arroyo de agua fresca canalizado de un río cercano proveía todas las necesidades de agua, potable, sanitarias, para los jardines, y los frescos vegetales que suplían las necesidades de los monjes cuyos duros sacrificios, y gran fortaleza espiritual realizaban una gran labor evangélica, conducido por el Abate Bernardo, quien fuera canonizado poco después de su muerte y conocido como San Bernardo. Aquí estaban los galpones para el uso de los animales, y granos, talleres, herrería y otros edificios necesarios para la comunidad, esta claro que no se había dado ninguna consideración a la simetría, solo la conveniencia de acceso.

Varios Monjes se aproximaron a la puerta de entrada para saludar a los visitantes, ya que habían sido advertidos por el correo enviado por los hermanos del Convento de Calaix de su llegada, entre ellos Raúl Castell, Conocido en la orden como el Hermano Raúl, quien después de las formalidades, les pidió que lo acompañaran hasta la rectoría, donde se encontraba el despacho del Abate Bernardo. Los introdujo por un corto corredor hasta la imponente presencia de una masiva puerta doble con reinforzadas planchuelas de hierro.

Después de golpear en la puerta del despacho, el Hermano Raúl, abrió la misma y le anunció al ocupante Abate Bernardo.-“Abate”-dijo-“Los viajeros que esperabais han arribado” -“Hazlos pasar inmediatamente”_ -“Pasen por favor”-Raul les dijo a los 2 hombres en vestiduras clericales, detrás de suyo en el corredor. Obedeciendo inmediatamente las indicaciones, Melaquias, un hombre fornido de alta estatura con densa barba roja y largo cabello, avanzo con pasos firmes hacia donde se encontraba el Abate Bernardo, un amigo de muchos años.

Un fuerte abrazo unió a los dos sacerdotes por unos momentos mientras cambiaban saludos, y pequeños recuerdos, con los cuales ambos reían. Dejando por un momento su personal conversación. -“My querido hermano Bernardo, quiero presentarte al hermano Christian con el cual hemos iniciado nuestro viaje”-, con estas palabras Malaquías introdujo_” a un joven Monje, también con tupida barba roja y fuerte constitución, casi tan alto como él. -“Es un gran honor Abate Bernardo finalmente tener el gran placer de conocerlo personalmente”- dijo.-“Vuestro nombre y fe en Jesús Cristo, son ya legendarios en toda la Cristiandad” - “Gracias hermano, sus palabras son inmerecidas, pero Gracias otra vez -dijo Bernardo tomando las manos del monje con las dos suyas- Indudablemente querrán ustedes efectuar sus libaciones, rezar sus oraciones y descansar por las fatigas de su viaje, desde la verde Erin”-prosiguio Bernardo sonriendo- “Hermano Raúl”-continuo- muéstrale al Hermano Cristian sus acomodaciones, no son lujosas, pero son lo mejor que nuestra fe nos permite ofrecer a nuestros huéspedes”- -“Estamos seguros, que serán mas que suficiente abate Bernardo”- dijo Cristian; el joven Monje, compañero de viaje de Melaquias.

Al ver que Melaquias hacia un gesto para seguir a los Monjes, sintió la mano de Bernard, tomando su brazo- “ No tu!, mi hermano, tenemos tanto que hablar, y no creo que tu descanso no pueda esperar, hasta que me informes de todo aquello que ha sucedido desde nuestro ultimo encuentro! La ultima vez, fue después que asumiste al cargo de Arzobispo de Armagh, y fue dos años después de haber sido nombrado para el mismo”- dijo con una sonrisa.- “Y te diré, encontré grandes cambios en la Diócesis que ocurrieron después de mis anteriores visitas, en esos primeros tiempos los ritos Cristianos estaban mezclados con el barbarismo de religiones paganas, nada de eso pude apreciar en mi posterior visita, luego de estar tu en la cabeza de la Diócesis.” Melaquias contesto con otra amplia sonrisa-

“Es verdad mi querido hermano, fueron tres años de dura labor, para restaurar la disciplina Eclesiástica en la sede. Pero finalmente, podemos estar satisfechos de nuestro trabajo.” Se que el Vaticano lo está por la labor que has hecho” –dijo Bernardo, y continuo-“como has extirpado el barbarismo, reestableciendo la moral Cristiana” -“Asi es Bernardo, como tal vez ya sabes, hemos dividido las sedes y creado un priorato en Canons de Austin en Downpatriok, encontrándonos en el medio de una gran labor episcopal que esta produciendo grandes frutos, Irlanda será un gran país Cristiano como sueño que será en muy breve lapso de tiempo”. -“Me parece magnifico, lo que estas haciendo, pero conociéndote estoy seguro que mil ideas cruzan tu cabeza, cuéntame querido amigo”-interrogo Bernardo.

-Melaquias quedo un momento en silencio sonriendo- Tu sabes que usualmente recibo visiones que sinceramente creo, son las manifestaciones del señor, en las cuales me informa de sus deseos, y me ha revelado la necesidad de la creación de un Gran Monasterio, una gran Abadía en Mellifont”-se detuvo unos momentos para ver la reacción en Bernardo, pero este, permanecía inescrutable y esperaba la continuación de sus palabras- “Mi viaje a Roma desde nuestra sede de la Diócesis de Armagh y Cashel, para informar a Inocencio II de los progresos realizados y recibir, como lo había prometido, 2 Palliums para la Diócesis. Ha sido mi gran oportunidad para, al paso por vuestro Convento, requerir de ti un inmenso favor, para ayudarme en mi misión “- -“Melaquias!”-exclamo Bernardo-“Nombralo! Tu sabes que si esta al alcance de mis medios está concedido! Se que Dios esta contigo, y con todos aquellos que te asistan a cumplir su voluntad” Levantándose de su silla, se acerco hasta Melaquias, poniendo sus manos en sus hombros en un gesto de amistad y cariño...

“Nuestro proyecto de la Abadía, hermano mío, necesita la férrea voluntad de 5 monjes, dedicados a la obra del señor, Christian mi acompañante, al cual hemos designado como primer Abate, es un Monje Irlandés que reúne esas características y seria necesario la asistencia de otros como el”- Y mirando a Bernardo fijamente, nuevamente con la sonrisa en sus labios le dijo-“Por eso mi hermano, es que necesitamos tu ayuda, para encontrar esos hombres”- -“ja ja ja ja”-, Bernardo lanzo una amplia y estrenduosa carcajada de genuina alegría- “Melaquias, siempre has sido un viejo zorro, tu espíritu Irlandés sale siempre a relucir en cada uno de tus actos”-y mientras seguía riendo fuertemente le dijo”- Cuenta con ellos Hermano mío, hay cinco monjes de mi orden, en el convento ahora mismo, ansiosos de probar al mundo, su celo, pasión y capacidad de sacrificio en el nombre del señor.

Uno de ellos es el hermano Raúl, el cual ha estado deseando una oportunidad para extender sus alas, para servir al señor. Esta extraordinariamente preparado, ya que conoce vuestra lengua, en su niñez sobrevivió grandes tribulaciones en aquellas tierras donde quedo huérfano, escapo de varios centros de detención hasta que finalmente llego a las costas de Francia, desde donde llego a nuestro convento hace 20 años. Tenia 19 años, cuando llego a nosotros, no sabia leer ni escribir,

Hoy es un magnifico escriba, poeta e historiador. Y mi querido amigo, no puedo recomendarte a alguien con un corazón, más puro que el hermano Raúl. -Gracias mi buen amigo, no podría pedir mejor recomendación, estoy seguro será de gran valor para el Convento y la comunidad. Christian se quedara en Clarivaux hasta mi regreso relacionándose con los hermanos que le ayudaran en Mellifont, quería que viera las facilidades para desarrollar ideas de los conventos de tu orden, que departen de los típicos Monasterios Benedictinos, por ejemplo, al llegar he notado que por ejemplo en la refrectoria, esta construida de Este a Oeste, como lo esta en Canterbury y sigue paralelo a la Nave de la Iglesia, aquí tu la tienes de Norte a sur, y mucho mas alejada de la Iglesia.- ¡Si!.- Contesto Bernardo.- lo hacemos asi para que los ruidos y olores de la comida no llegue a los edificios sagrados.-

Pensé que era algo asi, pero es muy buena idea y si no lo tomas a mal, la copiaremos en Mellifont. Mi querido amigo.-Contesto Bernardo.- espero que Christian pueda tomar nota de todo aquello que pueda ser de utilidad a tu Monasterio y ayudar a tu obra evangélica.- Por otra parte veo que tenias todo preparado.-Comento Bernardo sonriendo- -“Porque crees que me llaman “El Profeta”- y ambos rompieron en una carcajada. “Algún día escribiré acerca tuyo”-dijo Bernardo -“Si lo haces, tendré un lugar reservado en la historia junto a tu tratado “DE LAUDIBUS NOVAE MILITIADE”- contesto Melaquias -“Lo has leído” pregunto Bernardo, levantando la vista y mirando sorprendido a Malaquias -“Como habría dejar de leerlo, en breve estoy seguro pasara a ser el libro obligado de lectura, de la Nobleza de Francia”-y continuo-“Las líneas generales fueron enunciadas por ti en el Concilio Des Troyes,”-y añadiendo-“También mi buen amigo he leído tu carta al Cardenal Hameric”-prosiguio, con una mueca de complicidad en sus labios. -“Mi sabio hermano”-contesto Bernardo”- No creí que mi respuesta a la amonestación pudiera haber sido hecha publica” -interrogo Bernardo- -“Oh no!, no la ha sido”- y con la misma sonrisa dijo-“Pero tu sabes uno tiene medios de enterarse, de lo que sucede en nuestro pequeño mundo, aun sin el don de la profecía”- y ambos nuevamente rompieron en una carcajada”.

-“Sabes”-Continuo Bernardo”- Hace tiempo que yo y los miembros de mi orden, que queríamos preguntarte, si podías considerar el unirte a la misma”- -“La orden Cistersiense”- contesto-“ha estado siempre en mi corazón, pero no creo que en estos momentos el Papa aprobaría mi cambio “ -“Lo se!, pero no quería dejar de preguntar. Bueno mi hermano”- continuo-“a pesar de lo jovial, te noto cansado, vamos te llevare a tu habitación que pese a lo que me gustaría tenerte otros días con nosotros, se que tienes mas urgentes asuntos que atender. Mañana a la madrugada, un nuevo grupo de caballos serán enganchados a tu carruaje y en pocos días, estarás en Roma”.

Estaré contigo para despedirte, pero antes te veré esta noche, para compartir la cena”.


comparte esta página en: