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Pedro II El Romano - El Ultimo Papa? - Capítulo XXXI - Chipre - Tengo que agradecer a Anderson por esto. Y mirando la motocicleta que llevaba John, le dijo: tenemos que cambiar el amarillo ese, por otro menos conspicuo, un color camuflaje seria mas conveniente.

Chipre


Pedro II El Romano - El Ultimo Papa...?

Capítulo XXXI

En el Aeropuerto de Chipre

Finalmente después de 2:30 horas de vuelo el piloto puso las luces que indicaban que se ajustaran los cinturones para el aterrizaje. Desde las ventanillas pudieron ver que el 747 con los planeadores se encontraba ya desplazándose por la pista del aeropuerto de Chipre, dirigiéndose al fin de la pista, y varios vehículos se dirigían hacia el, con los hombres y equipos para descender los planeadores y los mecánicos para cualquier ajuste, o cambios que necesitaran.

El 737, descendió rápidamente dirigiéndose hasta una intersección de pistas, esperando que todos los vehículos de servicio completaran su destino hacia 747. El grupo tomo sus mochilas, en las cuales llevaban algunas armas de mano de su elección y esperaron en sus asientos. La adrenalina en sus cuerpos estaba creciendo continuamente, y se notaba en sus rostros y la tensión de sus músculos, Este era el último paso, una vez en los planeadores, ya no había marcha atrás. Todos eran veteranos en una u otra forma, habían experimentado los rigores y tensiones del combate en todo tipo de situaciones con severo entrenamiento diario. Todos excepto Susan, la cual se encontraba, junto a Anthony, tomados de las manos y hablando en susurros, a pesar de que ella no había experimentado combate, sus nervios eran de acero, en cada una de sus ascensiones, minuto a minuto enfrentaba una muerta cierta, un error, era suficiente para caer desde cientos de metros. Ningún miembro del grupo pondría una objeción de contar con ella en el equipo.

Finalmente, la aeronave inició su desplazamiento hasta donde se encontraba el 747, deteniéndose a unos 100 metros paralelos a la misma. Varios de los aparatos, exhibiendo sus desproporcionadas alas, para tan pequeño cuerpo, parecían gigantescos mosquitos casi invisibles con el color negro mate que estaban pintados. Los técnicos estaban elevando los pequeños motores sobre el final de la cabina, y algunos de ellos, ya comprobando su funcionamiento, haciendo los últimos ajustes del número de revoluciones.

Otros dentro de los mismos, colocando las nuevas baterías que permitirían, hasta 10 horas continuas de calefacción, manteniendo la cabina a una temperatura constante de 22º centígrados. Los alemanes habían tenido un amplio suceso en crear unas baterías que con un mínimo encendido del motor durante el vuelo, volvía a recargarse en pocos minutos, contando con el necesario voltaje para alimentar el motor y el sistema de calefacción, éste problema había sido en las primeras épocas de los vuelos sin motor , el mayor inconveniente en la duración de los mismo, ya que la temperatura en las alturas requería, una gran cantidad de ropa de abrigo para que los pilotos mantuvieran la temperatura mínima del cuerpo, para operar eficientemente al aparato. Anthony y Susana, tomados de la mano siguieron al resto que ya se encontraban en la pista dirigiéndose hacia los hangares frente a los cuales se encontraban las aeronaves que estaban recibiendo las ultimas inspecciones, a los alerones en las largas alas que los hacían parecer gigantescos mosquitos, Anthony, sabia que ahora mismo los mecánicos estaban examinando el Timón de dirección y profundidad, el pequeño motor, convenientemente recesado al final del techo de la cabina, pudiendo ser erigido cuando el piloto lo considerada necesario, quedando montado en un trípode, con una hélice en la parte posterior.

-Este vuelo no era el primero que hubiera querido que experimentaras, en un regular domingo al medio día-Anthony le dijo a Susana mientras caminaban- -¿Por qué no?.. Contesto esta con una gran sonrisa- es más excitante que cualquier día de la semana- Un domingo al medio día, podrías disfrutar de un maravilloso vuelo, entre las nubes, con un maravilloso silencio, y la impresión de estar en pleno contacto con las fuerzas del Universo, rodeándote , mientras las corrientes térmicas te permiten ascender y avanzar.- Esas corrientes se generan por el calentamiento de la atmósfera y el suelo alrededor del medio día y desaparecen al anochecer.- se interrumpió al ver que un pequeño vehículo impulsado por un motor eléctrico, se detuvo a pocos centímetros de ellos descendiendo del mismo, un hombre de mediana edad quien se dirigió a ellos-¿Anthony?........¿El señor Anthony Góngora?- Si- soy yo, ¿como puedo ayudarlo? Soy Frank Shuller, representante de Aero Industrias, en Langen Alemania. Soy el encargado de ver que este usted satisfecho por el equipo que le hemos vendido a su compañía. –y tendiéndole la mano, a Anthony y Susana, agrego-si hay algo mas en que pueda yo servirlos, estaré aquí hasta que ustedes departan, mientras tanto estoy a vuestras enteras ordenes.

-Señor Shuller, le agradecemos mucho su atención-Anthony contesto mientras seguían avanzando hacia los hangares y el vehículo los seguía conducido por el chofer-Creo que muy pocas compañías hubieran conseguido, entregar los aparatos en tan pocas horas y trasladarlos aquí, en tan corto lapso de tiempo, y por lo que veo, tiene usted mas que suficiente mecánicos trabajando en ellos para dejarlos en perfecta condiciones. ¿Y dígame, como hizo para poder cumplir con nuestras especificaciones de la pintura? No creo que ese es un color estándar-dijo sonriendo mirando fijamente a Shuller. Shuller sonriendo contesto- Los terminamos de pintar en vuelo en las bodegas de 747 - lanzando una típica carcajada... -¿Porque tenemos los aviones de remolque preparados?-preguntó Anthony, - tenia la idea que remontaríamos con los motores. ‘Pense que le daría la opción de hacerlo con los típicos remolques, que los elevarían a la altitud necesaria para usar el ratio de 1000 metros a 30/46 kilómetros. Ello le permitiría conservar la energía de los motores en caso de necesitarlos.-contesto Shuller- -Creo que es una excelente idea-dijo Anthony sonriendo, y viendo que se aproximaban los otros miembros del grupo, procedió a presentarles a Shuller e informarles de la conversación que habían mantenido. -Frank!-dijo Lionel dirigiéndose al alemán-¿Me dijeron que uno de sus pilotos es Lino Martín? ¿Esta aquí? ¿Eres tu Lionel? -Si!-

Me dijo que posiblemente su hijo estaría aquí- y continuo- es uno de nuestros mejores pilotos- -Lo se!- -Lo encontraras en el primer aparato- Dijo señalando con el brazo extendido, ahí esta conectando el cable de remolque a su aparato.- -Anthony!-si no te molesta, voy a saludar al viejo- -Claro que no, en un momento vamos todos a saludarlo!- El sonido de otro avión, C-130, llamo la atención a Anthony, -Que pasa querido- pregunto Susana, -nada, no tenia idea que había otro aparatado llegando a Chipre, un C-130 trae algún equipo que no estoy enterado Vamos hacia allá, a ver que es esto.

Shuller dijo dirigiéndose a este, puedo usar su vehículo por unos momentos, quiero ver que trae ese avión.- -Claro Anthony ningún problema- -Ven Susan vamos a ver que es esto- Tomando su transmisor permanentemente en contacto con Walter, presiono el botón y en su receptor pudo ver la pequeña imagen de Walter, todavía en medio de un pandemonio de aparatos y cables- O.K. Anthony que tenemos ahora. -Un C-130 aterrizando del cual no tengo ninguna idea, la tienes tú- Anderson lo envía, no tengo nada en claro, pero es la CIA, dice que tu lo veras allí, envía los detalles necesito estar enterado de todo – y subiendo el tono de su voz, enojado prosiguió- Si quieren que este aquí coordinando, debo estar enterado de todo,

O.K. O.K., hablare con Anderson!, voy a ver de que se trata. Mientras esa conversación se desarrollaba, el C-130.había carreteando deteniéndose en una pista auxiliar, y abriendo rápidamente la puerta posterior, un ensordecedor ruido de motores, se escucho en el silencio de la noche, y una tras otras 20 motocicletas, comenzaron rápidamente a salir, dirigiéndose hacia el vehículo en el que Anthony y Susana se dirigían hacia el aparato, que acababa de aterrizar. Pronto se vieron rodeados de motociclistas en sus poderosas maquinas equipadas con todas clases de personal modificaciones a los modelos originales, el grupo con sus vestiduras de cuero, y voluminosos fisicos --¡Hey Tony, creías que me ibas a dejar atrás,- grito John García, para hacerse escuchar tras el sonido de 20 poderosos motores como música de fondo, los cuales impedían toda clase de comunicación normal. -John, que haces aquí, las últimas noticias que tenia de ti era que estabas en Milán, -pregunto Anthony con un gesto de total sorpresa, tendiendo la mano al fornido individuo que se sacaba el casco, mostrando una tupida barba, y una amplia sonrisa, -Anderson me llamo, pidiéndome contratistas, y aquí estamos. -¡Mira quien estaba de paseo y me lo cargue.- dijo señalando un individuo alto junto a el, que al sacarse el casco dejando ver sus facciones, hizo que Anthony exclamara. -¡Jersey!, no te veo desde Angola, creí que te habías retirado o tomado un año de sabático- Eso es lo que pensaba hasta que tuve la entupida idea de visitar a este maldito, que me envolvió en un paseo por el desierto- dijo con una sonrisa. - Mi esposa me obligo, dijo que no me aguantaba mas y prefería que estuviera en cualquier parte menos con ella. Asi estando unos días con Amanda, podria finalmente ver La Scala, y hacer algunas compras tranquila.- -No la culpo!- Contesto Anthony-

Bueno Anthony, sabemos que tenemos un trabajo que hacer, Anderson nos dijo que tú nos pondrías al tanto, nos informo brevemente pero los detalles los dejo para que tú nos expliques -continuo John -¡Si! lo haré, pero no aquí, en este momento, sino por radio comunicación, veo que tienen todos los comunicadores en sus oídos.- ¡SI - Contestó John.- Anderson tomo cuidado de proveernos con ellos-Entre Walter y yo te informaremos lo que debes saber en las próximas horas ¿Este es todo su equipo en ese C-130?-pregunto Anthony -SI! Mis armas personales están en el!- Espero que cuentes con una buena provisión de municiones. Depende de lo que han traído, conociéndote a ti, estoy seguro que cualquier museo estará ansioso por poseerlas-dijo Anthony poniendo su brazo en los hombros de John y compartiendo una carcajada- cualquier arma que necesites puedes elegir entre las que llevamos DPMS Long Range 308 T.308, es una magnifica táctica carabina con mira telescópica con magazines de acero, capacidad para 20 balas. También puedes elegir FN SCAR LIGHT, -¿No lo conozco? - Dijo John –

Ha sido seleccionado hace años para las fuerzas especiales, en operaciones de combate, es un magnifico rifle de asalto y es retractable ideal para tus motos ya que lo puedes doblar, y usa M16 (NATO) magazines. Lanzadores de Ganadas, 45s. puedes elegir, Glock 199 Mm., antes que me lo digas, tiene el grip con un nuevo diseño , que lo hace sentir perfecto en tu mano, no como los viejos modelos. Tenemos varias HK P2000, Heckler y Koch, especialmente diseñada para ambas manos, zurdos o normales, una maravilla. -Si, los rifles esta bien, si son plegables son más cómodos para llevar en la moto... – Contestó John.- Pero en cuanto a las armas de mano, recuerda que somos todos un poco maniáticos, cada cual se trajo la suya! No me explicaron muy bien como hicieron para bajarse del avión en Inglaterra, tendrían algún contacto en la Aduana, supongo. Una vez que estás dentro de la Comunidad Europea ya no hay más controles, a Dios gracias. Yo tengo mi vieja Colt .45, que más de una vez me ha salvado la piel, Jerry insiste en usar su pistola Máuser Broomhandle, es una pieza de museo, hecha en 1930 más o menos. Bob usa un revolver Smith & Wesson Modelo 29 en .44 Magnum con caño de 6 pulgadas, que es tan pesado que lo hace caminar medio de costado, te juro! Los demás son gente más tranquila, vas a encontrar varias pistolas CZ 75 Checoslovacas y un par de Lugers alemanas, pero todo en 9 Mm. -Seguro que no necesitan nada más? munición, por ejemplo? -No, todo el grupo se vino a hacer turismo a los Alpes como si fueran a invadir Irán, creedme! Además de su juguete personal se han traído cien tiros cada uno, yo no se como hacen para que no se les desequilibren las motos! ¿Hay?-preguntó.- mas de 3000 terroristas.- ¡NO!- no más de 400

-Entonces tenemos de sobra…Ah, ni se te ocurra ofrecerles pistolas Glok, estos tienen todos la manía del acero empavonado y del nogal lustroso, si les ofreces pistolas con el armazón de plástico se ofenden y se van! -Pero esas son armas realmente antiguas, yo les estoy ofreciendo la última tecnología!- Dijo Anthony- -Ah si, pero nuestras piezas de museo nos han sacado de un aprieto muchas veces, es por eso que les tenemos confianza!

De todas maneras ttenemos varios modelos que los encontraras aceptables, ahora, supongo que tu piloto estará recargando el combustible. Pon las motos dentro, tu y tus hombres se encontraran en Syria con los otros efectivos, mientras tanto Walter podrá ponerlos al tanto de lo que sucede y lo que esperamos de Ustedes, yo estaré en directo contacto contigo, John pon tus hombres al tanto de todo lo que pasa y como podemos cumplir la misión, ustedes nos ayudaran muchísimo y facilitaran el trabajo extraordinariamente por el poco tiempo que necesitaran para apoyar a la caballería y la flexibilidad de tus vehículos. Tengo que agradecer a Anderson por esto. -Y mirando la motocicleta que llevaba John, le dijo- tenemos que cambiar el amarillo ese, por otro menos conspicuo, color camuflaje seria mas conveniente- y ante la mirada espantad de John, estallo en una sonora carcajada- NO!... NO! No hay problema, lo que necesitamos es ruido luces y ese amarillo va a parecerles el diablo en personas. -Ya… estaba comenzando a tener mis dudas en esta misión- contesto John riendo al mismo tiempo

-Dime como conseguiste estos hombres tan rápidamente. No me digas que estaban cantando en la Scala. -pregunto Anthony riendo- Tu recuerdas cuando pase unos años en Australia, forme parte del club Ulysses, como puedes ver son una banda de monstruosas criaturas.- dijo con una amplia sonrisa, celebrada y acompañada por el grupo rodeándolos que sacándose el casco, mostraron unos rostros cubiertos por diferentes tipos de barbas, y sus poderosos cuerpos, deban la impresión de individuos con los cuales nadie trataría de jugarle una broma pesada. Y continuo.- Estaban en tour por Europa, y pararon en Milán a verme. No me costó mucho convencerlos en extender su paseo por el Medio Este, y como puedes ver aquí estamos, ¡COMO EN LOS VIEJOS TIEMPOS!- Dijo Alzando su poderosa voz…. ¡SALVANDO AL MUNDO! –dijeron al unísono- ¡ Mates: We´ll see each others in Syria, Let given them Hell! - Dijo Anthony dirigiéndose a los motociclistas. - ¡Have to go!

See you there Mate!- contestaron todos, y con el característico sonido de los motores, se dirigieron al C-130 esperándolos en la pista. Anthony y Susan se quedaron por un momento viendo como se alejaban y se dirigieron a rápidos pasos hacia donde se encontraba el otro grupo, una vez allí.- Dijo. -¿Señoritas y señores!, los cables están listos, los permisos concedidos, nos veremos en Syria - Tomando a Susan, la escolto al próximo planeador, le dio un beso, y la ayudó a sujetarse el cinturón. Una vez en la cabina, cruzo unas palabras con el piloto y corrió a buscar el suyo.

Uno a uno, siguiendo el mismo procedimiento, el cable de amarre se tenso, un asistente sujetando el ala derecha, por la corta carrera necesaria para estabilizar el aparato, y con ello impedir que el mismo se dañe, comenzaron el proceso de despegar con el tenso cordón desde el remolque.

Por razones de peso, el planeador levanta antes del avión, apenas unos 15 segundos después de iniciar el movimiento. Susan a pesar de ser la primera vez en éste tipo de aparato, no se sintió nerviosa en absoluto, y curiosamente miraba como se elevaban, sin los acostumbrados sonidos de los motores, pero no en el aparato en que se encontraba, solo un murmullo proveniente del exterior. El ascenso era en un ángulo mucho menor que los aviones comerciales y miro como la isla se transformaba de un vivido centro comercial en una masa oscura, en el medio de un color mas suave, cruzada por largas ondas cambiantes, de la espuma de las olas. Y las luces de las viviendas diseminadas por toda la isla, con algunas agrupaciones de diferentes colores en los centros poblados de la misma.

A pesar de encontrarse la luna en cuarto menguante, había cierta luz reflejando el mar mediterráneo. Quiso localizar los otros Gliders, pero solo pudo, a simple vista, ver la intermitente luz de los remolques, solo esforzando los ojos, podía vagamente ver una diferencia apenas de color que indicaba la posición del planeador detrás de los aparatos y eso porque sabia aproximadamente a que distancia y dirección de los mismos se encontraban. -Vamos a llegar pronto a los 5.000 metros de altura y allí desengancharemos nuestro aparato, hecho esto estaremos en constante comunicación con Walter en Castell Gandolfo, para tomar las coordenadas y el curso a seguir. -¿Está usted bien?- el piloto pregunto a Susana- . -Perfectamente! Estoy disfrutando éste silencio, tan inusual para mí, en un aparato aéreo. -Ya está- dijo nuevamente el piloto, y pulso el botón de la pequeña pantalla que había sido instalada sobre el tablero de instrumentos que pronto se iluminó, mostrando un laboratorio, lleno de aparatos electrónicos, pantallas, y varias mesas, con monitores y técnicos en cada uno de ellos.

Caminando detrás de cada uno de los monitores, se encontraba Walter, con su metro ochenta de altura, 35 años de edad, con un corte de pelo al rape, disimulando sus profundas entradas, Tardó unos minutos para apercibirse que su monitor mostraba una luz indicando que alguien quería contactarse con él -Hola!...Walter! -Louis! contestó -Ah si Louis! Discúlpame éste no ha sido un día común. -Lo comprendo, - dijo con una sonrisa. -Se encuentran ya volando solo? -Sí, yo he sido el primero en alcanzar los 5.000 metros, los otros me seguirán en unos minutos.

En 5 minutos después Walter, desde su escritorio en Castel Gandolfo, rodeado de los monitores y asistentes, estaba comunicando a todos las novedades y dirigiendo sus aparatos. Susan sintió una sacudida al perder la aceleración al cortarse el cordón umbilical, y prontamente experimento el descenso en un controlado ángulo, era una extraña situación ya que el aparato no tenia los medios de ganar considerable altura, sin las corrientes térmicas, o usando el pequeño motor eléctrico. Pero sin ello para ganar elevación y mantenerse en un plano horizontal contaban solamente con la brisa suave del mar, que les daba cierta velocidad que y permitía no solo impulsarlo pero también mantenerse. El silencio y la paz que rodea el planeador, sumada a la sensación del vuelo, hizo comprender a Susana, la necesidad y la adición de Anthony a esos vuelos que busca de la tranquilidad que los mismos le brindarían cada fin de semana. Es una paz espiritual a la que escapan los sentidos sintiéndose uno con la creación. El paso del tiempo como en un estado meditativo, es imperceptible.

La verdad es que, pareció despertar de un sueño letárgico cuando el piloto, le dijo: Susan estamos en las montañas de Syria, tenemos suficiente altura, por los vientos del mar, y no necesitamos la velocidad que éstas podrían proporcionarnos, pronto estaremos descendiendo y aterrizaremos. -Gracias Louis… dime me dormí? -No sé! Pero por 2 horas no has dicho una palabra. -Ja j aja, bueno si lo he hecho, me va a venir muy bien- dijo Susan- donde están los otros? - Si miras el monitor, Walter nos tiene a todos en el infrarrojo del satélite, estamos a 200 metros de distancia uno del otro, y todo parece estar en perfecto orden. Walter a localizado un lugar a unos 6 kilómetros de nuestro destino lo suficientemente plano, un antiguo camino que nos brinda mas de 1000 metros, que es suficiente para acomodar nuestra flota. Louis tenía los anteojos infrarrojos puesto, y Susana también lo hizo, con lo que consiguió una vista de las montañas y sierras que iban pasando, a pesar de haber experimentado por unas horas ya, el silencio del vuelo, no podía menos que sentirse admirada de la sensación de volar en la majestuosa paz, como siendo parte del viento que los impulsaba. Louis comenzó a maniobrar con los alerones.

El planeador se inclina y comienza a girar, sobre el valle desolado donde Susan podía ver con la ayuda de sus anteojos la línea de lo que parecía una carretera que se extendía sinuosamente por el desierto, perdiéndose entre las montañas en la distancia y un grupo de sierras próximas. Louis señaló un camino sinuoso corriendo paralelamente al cauce seco de un arroyo que traería el agua de la nieve acumulada en las altas cimas que podían verse desde el planeador. -Ese es nuestro aeropuerto- dijo sonriendo- pero quiero mirarlo mas cerca antes de comenzar el descenso final- Después de pasar una vez exclamó- No parece tan mal, allá vamos, ese es mi lugar- gritó, y volvió a aplicar los frenos.

El planeador se poso en el camino desparejo reduciendo la velocidad, ladeándose una o dos veces levantando una nube de polvo, posiblemente amarillento. En unos momentos Louis detuvo el aparato.


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