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Pedro II El Romano - El Ultimo Papa? - Capítulo LVI - Carretera 295 - John se encontraba mirando la pantalla en la cual se sucedían una tras otras las imágenes de un gran número de carreteras, con enorme cantidad de vehículos detenidos.

Carretera 295


Pedro II El Romano - El Ultimo Papa...?

Capítulo LVI

Carretera 295

John se encontraba mirando la pantalla en la cual se sucedían una tras otras las imágenes de un gran número de carreteras, con enorme cantidad de vehículos detenidos.

Hasta estos momentos las regulaciones del Acta Antiterrorista habían obligado a las radios y estaciones de televisión a mantener silencio acerca de lo que estaba sucediendo, para no alarmar a la población.

Los medios de difusión sólo repetían los informes preparados por los servicios de inteligencia, que describían que un número de camiones con trailers transportando cargas químicas se encontraban detenidos en la carretera y habían creado una gran congestión en la Carretera 95 y por consiguiente los accesos a ésta se encontraban bloqueados entre Silver Hill y la carretera 110; el puente sobre el Potomac, se encontraba cerrado a todo tráfico, recomendando rutas alternativas, pidiendo a los conductores no impacientarse ya que las carreteras estaban siendo despejadas y en breve se encontrarían en condiciones de permitir nuevamente el tráfico normal.

El espacio aéreo sobre el área Washington estaba restringido solamente al tráfico de helicópteros y aeronaves oficiales, los cuales estaban sobrevolando la misma en todas direcciones.

Una secretaria se acercó al grupo donde se encontraban John y varios oficiales de la CIA entregándole una comunicación a Malhamud. Este la leyó rápidamente e interrumpió a John.- -Dos de los camiones han sido detenidos y sus conductores se encuentran bajo custodia ! -! Bien ! -Exclamó John con una expresión de alivio en su rostro.- Finalmente una buena noticia… Mirando a Malhamud y la secretaria agregó: - ¿Tenemos la localización de los otros?- -Sabemos que han dejado la 295 en Collage Park y se dirigen por la carretera I-95.- dijo la secretaria que había permanecido allí, esperando por la oportunidad de agregar lo que faltaba del reporte... Luego agregó -Hemos interceptado una comunicación por radio en la cual se les transmitía a los conductores las órdenes de suicidarse, que se arrojaran con los camiones al agua por la gloria de Allah... -Mientras estamos conversando los tres camiones se dirigen a toda velocidad, arremetiendo cuanto se encuentre a su paso hacia el puente de la carretera 95, en el Potomac, entre Alexandría y Linconia.

John!- gritó Malhamud.- lo tenemos en la pantalla !

Todos dirigieron la vista a la pantalla principal en la cual se veía una fracción de la carretera y tres camiones, uno detrás del otro, y una serie de vehículos destrozados en la carretera como consecuencia del poder con que estos enormes vehículos habían embestido a todos los vehículos que se encontraban a su paso, mientras se dirigían al puente.

Las consecuencias de que los virus entraran en contacto con un cuerpo de agua que fuera imposible de controlar, crearía una situación peligrosísima en toda el área. Además las aves que tuvieran contacto con el agua podían contaminar una gran parte del país.

-Que les disparen a las gomas.- Ordenó John.- y coloquen rápidamente y si es posible las mantas con clavos para quitarles la tracción necesaria al detener los camiones por el peso de los trailers.

-Incluso ante el peligro de volcar, agregó, ello sería menos peligroso que permitir que el contenido entre en contacto con un cuerpo de agua. Finalmente reflexionó -Al menos en la superficie podemos implementar alguna clase de control sobre la situación…

La orden fue transmitida de inmediato; la pantalla mostraba cómo los efectivos en los carriles auxiliares de la carretera disparaban a las gomas de los camiones.

Dos de ellos con las 18 gomas perforadas, se detuvieron en la carretera, rodeados de coches y jeeps de la policía y hombres armados, además de otros vehículos especiales de las fuerzas armadas.

Al último, con sólo algunos de sus neumáticos alcanzados por las balas se lo vio cruzando el centro de la carretera, dirigiéndose en dirección contraria al sentido del tráfico, evadiendo el cerco y embistiendo a los vehículos que trataban de impedir el paso, los cuales eran empujados sin esfuerzo alguno, amontonándose como chatarra, en medio de las explosiones de los tanques de gasolina.

Una vez en el puente y a más de 100 millas por hora se desvió contra los guardrails, los cuales no pudieron resistir el impacto del poderoso motor y la fuerza de la inercia del contenedor y su carga.

El vehículo entonces disminuyó la velocidad inmediatamente por la fuerza del impacto y los hombres en el War Room, con los ojos sin despegarse de la pantalla pudieron apreciar, impotentes de poder detener los acontecimientos, casi como en cámara lenta, la cabina y el trailer, caían hasta alcanzar el agua, provocando un enorme splash y creando un movimiento de vaivén que permitió que permaneciera unos momentos en la superficie del agua lentamente desapareció de la superficie.

Luego el vacío dejado por el volumen del vehículo y su carga al introducirse en la masa líquida fue rápidamente cubierto por las aguas, dejando solo unas olas producidas por el impacto, las que pronto desaparecieron de la superficie… todo quedó como si nada hubiera ocurrido.

Mientras contemplaban lo sucedido, un sentimiento de horror se apoderó de los rostros de cada uno de los presentes. Fue entonces que la poderosa voz de John Anderson comenzó a gritar órdenes a sus subordinados y a todos los que se hallaban en las oficinas.- -Necesitamos los Helicópteros especiales capaz de levantar los contenedores y llevarlos a los lugares seleccionados en la base Andrews. -Ya se ha dado la orden John, y están en camino, contestó Malhamud.

-También los divers están preparados. Puedes ver el helicóptero con ellos sobrevolando el área, están esperando que se asiente un poco el fondo para sumergirse. Un hangar está preparado y en este momento está sellando con espuma plástica los interiores y el techo, hay mas de 100 hombres haciéndolo, lo mismo al exterior, una vez que se encuentren los contenedores, dentro de ellos harán lo mismo con las puertas, quedando el área totalmente aislada.

-¡BRAVO! – Exclamó.- Sólo resta evacuar y sellar la I-95, dirigiendo todo el tráfico al túnel, hasta que los servicios de Sanidad la considere sin peligro.-

Mientras tanto, los otros camiones una vez desenganchados de las cabinas de los tractores, eran asegurados con cables de acero a los Carson Helicópteros especialmente equipados para levantar grandes pesos y una vez alcanzados los cien metros de altura eran transportados a la base aérea. Cuatro helicópteros llenos de efectivos armados le daban escolta a cada uno de los aparatos llevando su peligrosa carga.

En Andrews otros tractores estaban esperando para engancharlos e introducirlos al hangar donde eran esperados con los técnicos del departamento de sanidad con sus trajes especiales para evitar cualquier contaminación.

En la carretera, con toda eficiencia las grúas estaban levantando los vehículos afectados por los camiones en su afán de escapar a la policía y fuerzas armadas durante la persecución. Barricadas se estaban estableciendo a todo acceso y salida a la carretera.

En el Potomac, mientras tanto y ante la atenta mirada en las pantallas del War Room vieron como los divers se zambullían en las aguas llevando consigo los cables y herramientas para asegurar el contenedor. El plan era que uno de los divers trataría de desenganchar el contenedor mientras tanto dos de ellos asegurarían los cables de acero para elevarlo. Otros dos harían lo mismo con la cabina.

El tiempo parecían pasar muy lentamente, pero tan solo 45 minutos después de zambullirse aparecieron en la superficie haciendo los gestos con los brazos que indicaban que su mision estaba completa y todo estaba listo para elevar el contenedor, una vez que los hombres nadaran la suficiente distancia.

Lentamente el primer helicóptero con el contenedor, fue elevándose hasta que el mismo se encontró a unos pocos metros de la superficie del río, y el agua que se había introducido, fue derramándose nuevamente en la superficie.

Minutos después con su carga y la escolta, se alejaron a suficiente altura hasta su destino a unos pocos kilómetros de distancia, la base de la fuerza aérea.

El segundo helicóptero repitió el procedimiento con la cabina sin ninguna dificultad dirigiéndose al mismo destino...con el chofer dentro de ella, el cadáver del cual seria examinado al llegar a la base.

Todo parecía, al fin, normalizarse y al verlo por la pantalla del War Room, todos los presentes saltaron y gritaron con entusiasmo, abrazándose sin control, pudiendo dar rienda suelta a una alegría inmensa y emociones contenidas, luego de los momentos tensos y de peligro vividos por esta inédita y terrorífica situación.

Sólo uno de ellos se mantuvo en calma, John, sabia que aun necesitaba el informe del los técnicos de Sanidad que estarían estudiando el contenido de la carga, para que el país pudiera dormir en paz, aunque sonriendo dijo:

  • No creen ustedes que nos merecemos un brindis ?

Silvia entro en el despacho de John Anderson y corrió las cortinas de las ventanas y abrió las Venician blinds. Se acerco al sofá, donde John estaba profundamente dormido, cubierto con el saco del traje. Llevaba una taza de café en la mano.

-John!... John!...- Repitió – sacudiéndolo suavemente a lo que John salto sentándose en el sofá y sacudiendo su cabeza, tomo algunos segundos para ubicarse que se encontraba en su despacho por el tercer día, esperando los resultados del contenido de los contenedores en la Base Aérea. Tomo la taza de café que le tendía Silvia. Su aspecto era deplorable, los pantalones que había dormido dos noches en el sofá y su camisa, el rostro sin afeitar, paso su mano por la cara, mientras miraba a Silvia, fresca e impecable como siempre. A lo que ésta adivinando sus pensamientos contesto a la pregunta no expresada, con una amplia sonrisa.- Hoy a las 0500 de la mañana, tan pronto tuvimos noticias de que todos los viales conteniendo el virus, se encontraban intactos, y el peligro de contaminación había pasado, pedí a una amiga que fuera a mi departamento y me trajera un cambio de ropa, me duche en su baño y aquí estamos.-

-¡DEMONIOS!- Dijo John... Que hora es – exclamó mirando su reloj.- Las 0800, ¿porque no me despertaste antes? -No pensé que había necesidad, le comunicamos la noticia al General Noble, que ya la había recibido directamente de Andrews, y éste al Presidente Luna. – Le informo Silvia. - Además usted necesitaba su descanso.- -Una ducha y un cambio de ropas, que es lo que ya voy a hacer tan pronto termine este café, por favor dile a Chang, que me envíen un poderoso desayuno en 15 minutos. ¿Acerca de los medios de comunicación? – Pregunto.- - Un informe completo fue preparado y pasado a todos los medios periodísticos, radio y Televisión.- -¡Gracias!- Dijo mientras se dirigía al baño con una amplia sonrisa.’


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