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Instantes - El pasado siempre vuelve - Capítulo I - Pasaban poco más de media noche, en la oficina del comandante Héctor de la Policía del estado, cuando un tumulto de gente entre cámaras, micrófonos y empujones, gritaban desde la calle que saliera, para que diera un avance del caso "Angeles dormidos".

El pasado siempre vuelve


Instantes

Capítulo I

  • Novela de Jesús Carrera Carrillo

Pasaban poco más de media noche, en la oficina del comandante Héctor de la Policía del estado, cuando un tumulto de gente entre cámaras, micrófonos y empujones, gritaban desde la calle que saliera, para que diera un avance del caso “Ángeles dormidos”. Mientras  tanto, adentro del departamento policiaco, en un cubículo del fondo, se puede ver la imagen de un hombre alto, un tanto mal vestido, que camina y camina alrededor de su privado, se toma el cabello, se lo alborota, se rasca su muy mal aseada barba y no deja de hacer gesticulaciones como quien trata de querer dar solución con la cabeza a sus problemas. De momento alguien toca a la puerta  de Héctor con gran violencia y rapidez.

-Toc, Toc, Toc, Toc, Toc,-

-Sí, que pasa Laura.- contestó el comandante a su asistente quien se le ve un tanto afligida igual que Héctor.

-Señor los teléfonos no paran de llamar y la prensa está afuera exigiendo que salga usted a dar avances de la investigación.

-Ya no me pases más llamadas Laura, ya es suficiente de noticiarios y entrevistas, diles que se larguen si es preciso, este asunto es serio no es una novela.

-Si señor lo que usted diga, le voy a decir al guardia de la puerta que aleje inmediatamente a todos los esos reporteros y en cuanto a los teléfonos los voy a desconectar.

Y con un gesto frio y rígido de aceptación el comandante Héctor aprobó lo que iba a realizar su asistente Laura, así, de un estrepitoso golpe, la asistente del comandante cerró la puerta del cubículo del tan atormentado líder la policía; Aunque él bien sabe, que la prensa no es el mayor de sus problemas, él ha lidiado con el narcotráfico en el norte y sur del país, ha desmantelado bandas completas de secuestradores y ha puesto en la cárcel a muchos deshonestos que se dedican a la piratería.  Sus hazañas son una leyenda en cada estado, al igual que su impresionante carisma y personalidad para dirigirse con la gente y saber manejar la presión. Sin embargo, él nunca imaginó a todo lo que enfrentaría en esta ciudad, Quizás, por eso hoy se le puede ver en un debate de pensamientos personales que trata de ganar solo en su oficina.

-No se porque pasa esto en esta ciudad, de comandante, nunca me había pasado esto en ninguna ciudad, la gente está loca, al borde del desquicie. Desde que era joven cuando entre a la academia yo me juré nunca ser como esas historias de policías corruptos, que día tras día se quejaba mi madre. Además, mi hermano Saúl, que dios lo tenga en su gloria, siempre fue mi móvil para que yo llegara a ser un policía honesto, cabal, estudioso, en forma y condición física óptimas.

Sin embargo, después de 2 años en esta ciudad nunca la he puesto en orden, no, no, no debo ser tan duro conmigo mismo, si, si he hecho cosas por esta ciudad, pero lo que esta pasando solo puede ser obra de un demente psicótico. ¿Será por venganza?, ¿Por dinero? ,¿Quién?, ¿Quién es? Son tantas las coincidencias y es tan obvio que es adrede; pero, ¿Cómo es posible? no hay huellas, no hay pistas muy claras, es obra de un maldito genio del crimen, solo deja una sonrisa dibujada en el rostro de 30 chicos que han caído en coma de forma misteriosa todos en una misma noche, con el mismo rictus facial,  denotándose unas pupilas ennegrecidas como si hubieran sido remarcadas con carbón y dilatas, muy dilatadas, los labios muy rojos casi amoratados y alrededor de ellos un circulo de pétalos de rosas blancas. Pero,  esa misma cara yo la recuerdo, yo la he visto, me ha seguido como fantasma desde que era niño, en cada asaltante que agarro la veo, en cada asesino que atrapo la veo, no se sale de mi mente, no la puedo dejar salir, es mi móvil, es mi motivante, es mi deseo de hacer justicia, ya que esa misma cara tenia mi hermano cuando murió.

Los médicos dijeron que Saúl había muerto de sobredosis por ingerir “Veratrum album”, una planta que produce ese efecto sobre las pupilas y sobre facciones faciales; yo nunca estuve conforme desde niño. Ahora, es esa misma cara que ahora tienen esos chicos al caer en coma, ¿Qué tengo que ver yo en todo esto? , ¿Porqué esta relacionado Saúl con esos chicos? Se que son los mismo rasgos de asesinar, pero eso fue hace tantos años, más de 20 años, si fuese un asesino ¿Porqué lo dejó de hacer? ¿Porqué dejó pasar tanto tiempo?, ¿Porqué? Quizás, trato de encontrar las respuestas en mi cabeza pero no lo voy a lograr así, vamos Héctor, no te derrumbes has estado en peores, vamos a sacar adelante este caso. Por Saúl, quizás el destino nos ha puesto en esta encrucijada para vengar su muerte y así quedar en paz desde lo más profundo de nuestra alma, vamos Héctor no te doblegues tienes que ser fuerte.  No, no, no; como puede estar pasando esto ahorita y es que aún tengo en la mente ese maldito día cuando Saúl murió, no me debo dejar caer.

Fin del capítulo 1* El pasado siempre vuelve


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