+
El Hijo de Susy. Capítulo XIV.

Revelación


  • El Hijo de Susy

Capítulo XIV

El principio de la Revelación

Al dirigirse al hotel, Walter le preguntó a Judith, si le iba a hablar de su  madre y Judith le dijo - sí, vamos a hablar sin que nadie nos moleste. Ya en la habitación, ella le dijo que primero hicieran el amor, porque después, que le dijera lo que tenía que decirle, no sé si querrá verla de nuevo. - que dices Judith? si yo no veo la hora de estar de nuevo contigo. . Sí, pero ya te dije, no sé cómo reaccionarás después si te tengo desnuda como ahora, ya sabes cómo reaccionaré. Lo hicieron nuevamente; después estaban los dos en silencio y Judith habló  de nuevo. - Walter sabes cuales son los dos seres, que más quiero en el mundo? y que hasta me dejaría matar por ellos? – cuáles?   - son, un Sr. llamado Walter y una Sra. llamada Susy…  ahora  el sr. Walter necesita un beso de la Sra. Judith. Bueno Walter, estás preparado  para escuchar la verdad, por muy dura que sea?...piensa, que esto te puede hacer más mal que bien.

No me importa Judith, estoy preparado, para cualquier cosa,  - sólo, contéstame una pregunta, supone que tu madre, haya sido muy desgraciada, sólo supone, que haya tenido que vender su cuerpo  para vivir. - que me estás diciendo?  - solo suponerlo, según lo que me digas te contaré lo que yo sé  - pero quiero saber...  - no contestaste a mi pregunta. - seré, totalmente honesto contigo,  eso no lo podré aceptar nunca, pero también tengo que decirte, que lo que quiero, es conocer mis raíces, no puede nadie pretender, que en los cuatro años que viví al lado de mi madre, la recuerde, ni siquiera tengo el recuerdo de su cara. Me quedo solo el hecho de ese momento, cuando yo estaba sentado en aquella mesa enorme del orfanato, totalmente solo, con un plato de comida y un   tenedor, con él jugaba en mis manos;  - entonces, si yo te dijera,  lo poco que se, pero con eso sabrías toda la historia, qué harías?

Si fuera, lo que me dijiste al principio, me costaría mucho aceptarlo, pero si viviera, hablaría con ella y trataría de comprenderla. Ahora como quieres que te diga cómo voy a actuar, si mi madre ya está muerta  - mañana es sábado, tú tienes clases?  - solo una, la que va desde las 9hs. A las 10 hs.. - Ven entonces mañana al bar y te diré si te cuento lo que se. Cuándo se marchaban, Walter le pregunto a judith  -  nos reunimos, antes o después de clases. Después si me decido a  contarte esta historia, tendremos una conversación, bastante larga. -  vendrás con Susy, o sola?  -me gustaría, que vinieras sola, no encontraríamos en el hotel en lugar de vernos en el bar. -  no, nos veremos en el bar, porque si voy al hotel contigo, no hablaríamos.  - pues que sea en el bar a las 10 hs.  -  hasta mañana, = se acercó a besarlo, pero él  la tomó en  sus brazos y la beso.  - ves, porque te digo que no conversaríamos?  Hasta mañana. - hasta mañana amor mío.

Cuando Judith, se encaminó hacia el burdel, vio sentada en un banco   de la plaza, a Susy prácticamente a punto de desfallecer y con la respiración, muy agitada. - !!! Susy!!!  Que te pasa?!!!  Por favor dime que tienes.-  a ti no te puedo mentir Judith, desde que nos conocimos,  todo nos lo contamos, y en esto más que nunca, te tengo que hablar con la  verdad.  - no me asustes que te pasa?.  -  Cuando te fuiste hoy a encontrarte  con mi hijo, sentí un dolo, que ya hace días venia molestándome, en el medio del pecho, fui, al médico, y me hizo un electrocardiograma, y me dio mal, mi corazón se debilita. Me mando unos remedios, que estoy tomando,  uno que va debajo de la lengua, gracias a eso me pongo un poco  mejor. También me recomendó, que evitara las emociones fuertes...  y tú sabes, como están las cosas ahora, eso es imposible -  Susy, ahora llegamos y te acuestas en mi pieza que vas a estar más cómoda.

Pero tú?  - no te preocupes, ya veremos cómo me arreglo, ahora lo importante eres tu . Muy lentamente Susy llegó al burdel, con la ayuda de Judith las demás rameras, al ver el estado en que venía Susy, la ayudarona entrar. Judith dijo  - pronto llamen al médico!!.  Instalaron a Susy en la pieza de Judith, despacio, todas ayudaron a  que Susy se sintiera un poco mejor, despacio Susy, se  sintió  un poco mejor. Vino el medico a verla, he hizo severas recomendaciones,  les dijo que el corazón  estaba muy débil, y que si el cuadro no mejoraba sería muy conveniente hospitalizarla. Al otro día Judith, fue a visitar a su amiga, la encontró, tranquila descansando.  Judith, fue entonces a encontrarse con Walter, pero a Susy, no le dijo nada. Y mientras iba al encuentro con Walter, pensaba, hasta que  tomo la decisión de contarle todo, no sólo lo de Susy, sino, lo de ella también..

Olegario Juan Caorsi


comparte esta página en: