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El Hijo de Susy. Capítulo VIII.

La Timidez de Walter


  • El Hijo de Susy

Capítulo VIII

En la reunión del bar después de  exponer cada uno sus averiguaciones, dijo Judith - bueno, vamos a dejar  por un momento  la búsqueda de lado y empecemos a cultivar, esta bonita amistad  que está naciendo entre nosotros, gracias a este encuentro que espero le sigan muchos encuentros más. Walter dijo -por mi parte está muy bien, porque son las primeras amigas mujeres, a las cuales les abro mi corazón;  Walter dijo Susy de ahora en adelante, cuenta con 2 amigas sinceras, que estaremos siempre prontas a ayudarte en lo que precises, veras que buenos amigos seremos. Walter - y no se olviden que tenemos casi la misma meta, yo encontrar a mis padres y ustedes a ese hijo. Judith --no lo olvidaremos, ahora sí, vamos a cambiar un poco el tema…

¿Tienes novia? -yo?  qué va! ni si quiera sé cómo se habla de amor con una mujer, nunca tuve contacto con ninguna. Dijo Susy -sin embargo eres un joven apuesto, tienes lindos ojos elestes, buena conversación, lo que hubiera deseado para mi hijo. -si Susy pero miro a una mujer, y me entra una timidez, muy grande. Hace un par de meses, fui a una de esas casas... No sé porque les cuento esto, no, mejor no,... vamos a dejarlo así... dijo Judith -- si quieres, nosotros somos amigos  y yo te puedo ayudar a que pierdas esa timidez. A Walter le entró de nuevo esa timidez y balbuceo...Walter -perdón... perdón... que hora es?  uy!  se me hizo tarde, voy a perder la clase. Sras. nos veremos   cuando ustedes quieran aquí en el Bar.

Susy. Le dijo, temblando -puedo darte un beso?-como no Susy.-y yo...dijo Judith, si  Judith, hasta pronto  -hasta pronto. Cuando Walter se va, quedan las dos mujeres solas, en la mesa del bar Susy le dice a Judith --Judith, que feliz soy, gracias, esto te lo debo a ti, yo jamás me hubiera atrevido a.... -Susy te tengo que pedir un favor...permiso para hacerle conocer el amor a tu hijo.... Si, Judith  además espero que le saques esa timidez. Susy tengo un plan para hacerlo. Y las dos amigas, se fueron, nuevamente para el sórdido mundo de las rameras. Esa noche las dos trabajaron, pero muy alegres, se las veía distintas, Susy le dijo a Judith, que le gustaría que dejara ese oficio. Judith le dijo que ese era su sueño, pero era imposible, aunque ahora por lo menos no tendría, al canalla que la explotaba.

Dos días después, fue Judith al bar, un poco más temprano, no era la ramera del burdel de la noche anterior, era otra mujer, joven, bonita y estaba muy alegre. Llegó al bar a las 10 y 30  de la mañana, un poco más tarde llego, Walter  la vió y fue a saludarla. -hola Judith y Susy?  -no le dije que venía, quería hablar contigo a solas. -dime. -te interesaría perder esa timidez y conocer las mieles del amor? -a que viene esa pregunta?. -contéstame, te interesaría? -que pregunta, claro que me interesaría! -tu viste alguna vez, a una mujer totalmente desnuda? -perdoname...me tengo que ir... -Walter, -tomándolo del brazo - no te muevas y escúchame, has visto a una mujer desnuda, pero no en fotos, sino frente a ti...  contéstame, vamos Walter!! 

Nnnno.... nnnnunca, pero por favor Judith  que....quieeeeeres  decirme? esta conversación, no la podemos  seguir manteniendo aquí;  -entonces dónde?  -te interesa?  -claro, Judith, porque contigo, veo que puedo hablar de esto que me pasa, no se... me das confianza. -entonces tú conoces, el hotel que está en la otra cuadra?  El hotel Boulevar? -si para qué?  -no podemos mantener esta conversación en la mesa de un bar. -si tienes razón....

Olegario Juan Caorsi


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