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El Hijo de Susy. La Confirmación.

La Confirmación


  • El Hijo de Susy

Capítulo III

La Confirmación

Sentado  en un banco de la plaza Walter pensaba, si para estar con una mujer, tengo que pasar por esto, no lo haré nunca, buscare a alguien, una amiga, que piense como yo, no debe ser un acto sucio. Seré tímidopero no por eso, voy a dejar de ser hombre, si, buscaré a alguna amiga que comprenda mi manera de pensar. Ahora tendré que aguantar las bromas de todos, pero no me importa. Mientras Walter estaba preocupado pensando, como seria amar a una mujer sintiendo su cuerpo vibrar junto al suyo, la matrona del burdel se decía - Sera él ?. . . Sera él ?... la fecha de nacimiento y el lugar donde nació, son los mismos, el nombre también, Dios mio, tengo que salir de esta duda. . . Pero cómo?. . . Si, le preguntaré a sus amigos sin que crean que tengo interés en él, tengo que cuidar mis emociones.

Ten cuidado Susy con lo que vas a decir, dirigiéndose a Armando  uno de los  amigos de Walter, le dijo - ! Que susto tenia tu amiguito! Era su primera vez? Armando le contestó-si, pero nunca creí que volara como una mariposa Ja ja ja ja. No te rías, o no te acuerdas como estabas tu, cuando viniste aquí, por primera vez? Si, le contestó Armando, pero no me fui. Sí, es cierto, pero no te acuerdas que temblabas como vara verde y tuvieron que empujarte, para que entraras? Si, pero. . . Yo no me fui, -risas de los amigos -Ustedes de donde son? No los había visto nunca por aquí a excepción de Armando. Todos somos de la misma zona, del centro de la ciudad.vMuy bien, pero si vuelven, con el chico compañero de ustedes que se fue, otra vez no se rían de el . Se desocuparon tres mujeres y atendieron a los muchachos

Para la mujer que hacía de matrona en la puerta ya había conseguido, lo que quería saber. Por dónde empezar a buscarlo. Al otro día, esta mujer, era otra  persona, se había sacado las pinturas de la cara de la noche anterior, se había hecho otro peinado, se había puesto un traje decoroso, había dejado el personaje triste de la noche anterior, para convertirse en la madre desesperada que busca a su hijo. Y se fue al centro de la ciudad. Nada tenia que ver con la mujer que de noche cuidaba la puerta del burdel. Llegó a la plaza del centro, se  sentó en un banco y quedo pensando que haría, decidió que lo más sensato era quedarse ahí y esperar a ver si lo veía.  . . Y si lo veía, que haría? . . .le hablaría, y de que?. . .

Lo más sensato, sería mirarlo de lejos, y esperar que pasaba. . .Pero ese día no lo vió, recorrió, varias calles del centro de la ciudad, pero no lo vio. Volvió al otro día y tampoco, y al otro, y al otro, volvía  para el burdel y esperaba que a lo mejor volvía al burdel alguna noche, al otro día se vestía como la primera vez y se iba al centro todas las mañanas hacia lo mismo y nada. Así pasaron varias semanas, ella iba al centro todas las mañanas y lo esperaba en el burdel de noche. Ella presentía, que ese muchacho podía ser su hijo, para ayudarlo en lo que pudiera, o para saber como estaba, si necesitaba algo. . . Pero  un día, una mañana, bañada por un sol veraniego, lo vió, sentado  a la mesa de un bar de la plaza, estudiando miró hacia el frente del bar,

Y ahí, había  un centro de estudios, él estudiaba ahí, comprendió, que aun sin decirle nada lo vería todos los días, a la misma hora, sentado  en el bar estudiando, y esperando la hora de entrar a clase. Ella no estaba segura  pero su corazón, si le decía que ese era su hijo, y un corazón de madre, jamás se equivoca, ese para ella era su hijo, solo faltaba confirmarlo de alguna manera, pero cómo?. Se dijo. Lo encontré! ! Lo encontré ! ! Se que es el y lo podré ver todos los días.Ahora tenía que pensar, como haría para poder hablarle, y averiguar mas sobre su vida, para llegar a la confirmación de que era su hijo. Volvió al burdel donde vivía y ya no pensaba en otra cosa, andaba distraída, como si estuviera en otro mundo, solo pensaba en ese muchacho, sus compañeras le preguntaban  que le pasaba , y ella no respondía, contestaba que no tenía importancia .

En ese ambiente, cuando a una prostituta algo le sucedía, era como ley de honor, todas se defendían, y ayudaban a la que estaba en problemas. Las compañeras de Susy se dieron cuenta que algo le pasaba, pero no quería decir nada. Una joven prostituta, muy amiga de Susy, Judith, que así se llamaba, les dijo a las demás , que ella iba a averiguar que era lo que la inquietaba. Judith y  Susy  eran muy amigas, pues para Judith, Susy era como su madre, pues había entre ellas 20 años de diferencia. Judith llamó a Susy, a su pieza, para conversar, como lo hacían siempre que podían. Cuando estuvieron solas, Judith le pregunto: que te pasa ? Todas nos dimos cuenta, que algo te pasa  y a mi no me vas a engañar, te conozco demasiado y se que debe ser muy importante para que estés así, vamos dime que te pasa?

Ay ! ! ! Judith , si supieras! . . . Te acuerdas que te hablé, de que tenía un hijo? , que hace 16 años , lo dejé en un asilo, para que alguien lo adoptara?  Y le diera una vida mejor , que la que yo iba a darle?  Y que no se criara en este ambiente?. . .-si , me lo dijiste muchas veces. -pues, creo que lo encontré! ! ! . . .

Olegario Juan Caorsi


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