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El Espejo de Barro - Capítulo 7 - Organización - Se discutió hasta casi entrada la madrugada, estaban todos allí, la mujer de Calixto, los parroquianos, las gemelas con sus maridos y sus dos hijas, las prostitutas que habían quedado libres, el cura y su mujer que para salvar las apariencias se había casado con un joven homosexual.

Organización


El Espejo de Barro

Capítulo 7

Organización

Una mañana llegó por correo, traída por un cartero viejo y alto que cargaba una vez por semana la pesada mochila de cuero repleta de cartas de amor y de muerte, una multa de la gobernación con el reclamo económico por aquel camión repleto de arena que cayó dentro del pozo en aquella mañana infortunada. También había un punto en el que el reclamo era moral por las muertes de los operarios de la cuadrilla que se habían caído con camión y todo.

Ellos no sabían qué hacer por lo que fueron a consultar sobre la situación con el regente del bar que era quien más contactos tenía, entre los que se contaba el mafioso de la organización. Esa noche se hizo una reunión general en el bar, que dejó las ventanas bajas laterales abiertas para que los que estaban en la calle también escucharan. Se discutió hasta casi entrada la madrugada, estaban todos allí, la mujer de Calixto, los parroquianos, las gemelas con sus maridos y sus dos hijas, las prostitutas que habían quedado libres, el cura y su mujer que para salvar las apariencias se había casado con un joven homosexual que le servía de pantalla para criar los hijos que iba teniendo cada año con su cura pausado. La preocupación mayor de todos era su pozo maldito y por eso estaban allí esa noche.

Todo esto sucedió cuando el pozo todavía era una amenaza que los mantenía unidos en el peligro. Fue un poco en esa noche que se decidió que algo había que hacer y alguien tiró la idea de poner a la gorda de tapón, a modo de corcho viviente, o vaciarlo llenando recipientes, pero no fue hasta que llegara el indio encantador de serpientes con sus trucos malabares que esta última idea tomaría forma definitiva. La idea de la gorda les picó un poco más fuerte a varios, que se quedaron reunidos una vez que se fueron todos los demás y tramaron el plan de las fuentes cargadas de comida.

Hubo que negociar con los camiones que pasaban por la ruta grande, más allá del puente, para que desviaran su recorrido trayendo exquisiteces para la gorda.


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