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Bueno ahora viene la parte fea de todo esto, mañana cuando mi hija vaya al banco, se que ira con una firma falsificada mía, la podrían mandar a la cárcel, pero es mi hija y no lo puedo hacer.

Estrategias


  • Clara

Cuenta Bancaria

Comprobaciones

Capítulo III

-Héctor, saltando gritó… Viva Don Francisco!

Y todos al unísono gritaron Viva!

Después de la euforia de todo esto, reunidos frente a una  mesa bebiendo wisky, habló Don Francisco

-Bueno ahora viene la parte fea de todo esto, mañana cuando mi hija vaya al banco, se que ira con una firma falsificada mía, la podrían mandar a la cárcel, pero es mi hija y no lo puedo hacer, aunque ella no va a descansar, hasta dar contigo Carlos, para ver, consultar e interrogar al que sea con tal de conseguir o sacarte el dinero, o algo peor, así que vamos a tener que estar preparados. Dr. Suarez, lo que hemos hecho hoy, nadie lo puede discutir?

  • Absolutamente, fue hecho muy bien y aunque crearan una falsa sospecha o prueba, caería enseguida porque es falsa y entonces el perjudicado seria el que presente la falsa  prueba y tendría que entendérselas con el juez.

-Entonces, vamos a tener que estar preparados para el próximo golpe, yo no puedo aparecer porque se supone que estoy fuera del país.

-Claro  (dijo Héctor) y tu Carlos, vas a tener que cuidarte, yo te aconsejaría que fueras, hablaras  con tu familia, con tu novia y se casaran mañana mismo y salieran del país mañana de noche de luna de miel, a un país lejano, saquen un boleto de acá a Rio y ahí compren otro boleto a otro país y por un mes no vuelvan, y a la vuelta ya tendrás la casa comprada y pronta para habitar.

-En la casa de don Francisco la madre y la hija, estaban  en el escritorio del empresario, la  hija tratando de imitar la firma del padre, hasta que al final lo consiguió y dijo ¡Eureka¡  ya está, mañana iremos al banco a retirar el dinero.

Al otro día las dos mujeres se presentaron en el banco a retirar todo el dinero de Don  Francisco.

El cajero le dijo que esa cuenta no tenia fondos, que ya había sido retirado todo el dinero. La muchacha se puso como loca y le preguntó  si fue Don Francisco quién había retirado el dinero. El cajero miro la ficha  y dijo que el retiro lo había hecho el Sr. Carlos Lopez.

  • ¡Quien es ese  señor! dijo Clara.

-El cajero le cuenta que López traía una carta poder del titular de la cuenta y vino incluso con un abogado que revisaba todo lo hecho y además controló el recibo del dinero y cuando vió que todo estaba correcto, se retiro con el Sr. López.

-Y se llevó el dinero ?

-Efectivamente. Ah perdón de cualquier manera, este cheque....

-Si, que pasa? (dijo Clara)

-Cajero: Este cheque, no tiene la firma correcta, no sirve, además en esta cuenta no hay dinero; le aconsejo que no lo presente en ningun lado porque es una burda  copia de la firma del titular…Buenas  tardes Srta.

-Vamos mamá, esto no va a quedar así, voy a buscar a ese tal López aunque sea lo  ultimo que haga, viste vos que  creías que papá era bueno, perdón el Sr. Francisco  Piñeyrua.

-Porque lo llamas así hija?

-Porque ese sr. No es más mi padre.

-Pero tu fuiste la que quería declararlo incapaz.

-Si, y lo voy a hacer, buscaré a ese López y te aseguro que lo encontraré y a través de él, encontraré a mi padre  y lo declarare incapaz como quiero. Esto que ha hecho es una prueba más de su incapacidad.

-No piensas que el habrá pensado lo mismo que tu y ya que tenías decidido hacerlo y sabiendo que lo ibas a dejar sin nada, se te adelanto?.

-No lo puedo creer, quien lo habrá ayudado a pensar?, si ya lo tenia destruido, en la palma de mi mano.

-Que cruel eres, yo no voy a seguir mas tu juego, no tendrás mi firma, para hacer lo que quieras con tu padre, por favor, reacciona, es tu padre, que quieres, ya te dejo la empresa, no te basta?

-No, lo quiero todo! y además es todo mio por herencia, lo que pasa es que se me adelantó un poco ese sr. Francisco, bastante me hizo sufrir, por eso lo saqué de mi camino y lo mismo te pasará a ti, si quieres  contradecirme, por lo pronto, vas a tener que firmar lo que yo te diga, sino no saldrás mas de esta casa, te confinaré a tus habitaciones y daré ordenes precisas a la servidumbre, a riesgo de que pierdan el empleo.

  • Hija, tu no puedes hacer eso,

-Que no puedo?  Ya veras, los llamaré ahora a todos.

-Clara tu no eres mi hija¡  No puedo creer como engendré un ser como tu, confíname donde quieras, no te firmaré ni el mas mínimo papel.

-A si?  Pues muy bien llamaré ahora al abogado, para poner las cosas en claro. (va hacia el teléfono y disca) Hola Dr. García, lo espero en mi casa ahora, sino considérese fuera de mi empresa y de todos mis asuntos. En media hora? Muy bien en media hora.

En ese intermedio Clara llamó a los empleados de la casa  y les dijo que si querían conservar sus empleos tendrían que seguir sus ordenes y que por lo pronto la  Sra. quedará recluida en sus habitaciones, retiraran sus teléfonos, los de toda la casa y solo cuando yo este presente ella podrá contestar el teléfono en el único que quedará que será el del escritorio del sr. Francisco, ahora su escritorio y ningún empleado se podrá acercar a dicho teléfono…alguna pregunta?

-Sta., perdón dijo Susana (que era muy amiga de la Sra)  y referente a la comida de la Sra.?

-Buena pregunta, me olvidaba, tu misma se la llevaras y tendrás la llave de su cuarto, te estoy dando mucha responsabilidad, espero que sepas cumplir.

-Si, Sta.

-Ahora, retírense que estoy esperando una visita, y tu mamá, puedes retirarte a tus habitaciones que yo iré después porque aun tenemos algo de que hablar.

-Ya tu los has dicho todo y no tenemos nada de que hablar.

-Si hay cosas que tenemos que arreglar

-Pues haz lo que quieras, no te escucharé.

-(Clara a media voz) Contigo arreglare cuentas mas tarde.

Fin del Capítulo III

Olegarius


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