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Les envió estas líneas, para comunicarles la decisión que tomé por culpa de ustedes; Cuando lean esta carta, yo estaré muy lejos, en un barco mercante, así las dejo con todo, libres de mi...

El Dinero del Banco


  • Clara

Dinero

Importante Cantidad

Capítulo II

-Bien ahora escriba lo que le digo

Para Sandra y Clara:

Les envió estas líneas,  para comunicarles la decisión que tomé por culpa de ustedes;  Cuando lean esta carta,  yo estaré muy lejos, en un barco mercante, así las dejo con todo,  libres de mi. Trabajando para ganarme el sustento,  no era eso lo que querían? No las culpo de actuar así, yo me culpo de haber criado un monstruo por hija. No traten de ubicarme, porque no se en que país estaré, quizás en algún punto remoto del mundo. Adiós y que sean felices...  Francisco

-(Héctor, que asi se llamaba el dueño del café, dijo: ) Está muy bien, es una gran idea y como se la haremos llegar?, luego sin esperar respuesta dijo… Yo la llevaré personalmente a su casa, ponga la dirección en el sobre Francisco. Veremos que resultado obtenemos.

-Al otro día Héctor,  tocaba timbre  en la casa de Don Francisco.

-Sale a atenderlo la empleada doméstica.

-Se encuentra  la señora Sandra o la señorita Clara?  Pregunta Héctor

  • Si, -  están las dos, respondió la empleada.

-Puede llamar a una de ellas?

-Si señor,  a quien tengo que anunciar?

-Yo se lo diré.

-Apareció una mujer joven…  Que ocurre  Felipa, dijo la mujer ?  

-El señor quiere hablar con usted.

-Puedes retirarte Felipa . Sr. ?

-Héctor Martínez Sta.

-que es lo que desea ?  (dice en forma autoritaria)

  • Sta. Soy dueño de un café, en el centro, y hace unos días llegó un señor, pidió un café y al  irse, me dio este sobre  para que lo entregara en sus propias manos, que es lo que hago ahora.

-Que  señor?

-No se usted sabrá.

-Gracias puede irse

-No hay contestación?

-Espere un momento  (leyó la carta y se le iluminaron los ojos ) no, no hay contestación gracias.. Mama, mama (cerró la puerta)

-Héctor se quedó escuchando y sintió como clara le decía a su madre...

-Estamos salvadas mamá,  ahora si, podemos apoderarnos de la empresa, el desapareció, se fue ¡

-Como que se fue.

-Se fie en un barco mercante hace días, toma lee la carta está firmada por el.

-No puede ser ¡!

-Ahora con la copia de su firma, retirare todo el dinero del banco y tomaré la presidencia de la empresa, no era lo que buscábamos?

-Hija no te parece un poco cruel lo que hicimos?

-Ahora te vas a echar atrás, cuando los dados están a nuestro favor? .

-No, pero...

-Déjate de peros, ahora arreglaremos todos los pasos a dar y mañana apenas abra el banco sacaremos el dinero y lo pondremos en nuestra cuenta que yo abriré.

-Héctor no escucho mas, volvió a su auto y se fue para su casa en donde había hospedado a Don Francisco, éste estaba tomando un café, con la señora de Héctor, mientras Carlos se había hecho cargo del bar. Héctor con el resultado de la carta y de su visita a Clara, contó lo que pasó y las palabras que había conversado con Clara, también lo que escuchó detrás de la puerta.

-Dijo Don Francisco: Es cierto,  el dinero del banco es una  fuerte cantidad.

-Dijo Héctor- que le parece Don Francisco si vamos ahora al banco y le damos una sorpresa a su hija , por lo que escuché, esta trama es toda de su hija, su Sra. Está totalmente en desacuerdo con su hija, aunque su hija la tiene totalmente dominada.

-Si... Puede ser... No se.  Claro que me gustaría darle un disgusto a mi hija, pero para ellas, yo estoy viajando y lejos de aquí.

-Pero ya tengo pensado lo que vamos a hacer, tengo al hombre que retirará el dinero por usted, escúcheme,  Ud. irá al banco a retirar su dinero, pero el que firmara el retiro  será Carlos, el mozo de mi bar que le salvó la vida;  usted irá con él y llevará una carta poder escrita de su puño y letra,  en la que autoriza al señor Carlos Ramírez, poniendo todos los datos y su voluntad expresa que le sea entregado a él ese dinero y esto será  refrendado por el abogado  Dr. Jorge Suarez,  que es quien maneja todos mis asuntos del bar. Pero todo tiene que ser hecho ahora. Héctor dejó a su Sra. cuidando el bar y le aviso al abogado, poniéndolo en detalles de lo que iban a hacer y que fuera para el banco, a lo que el abogado asintió. En la puerta del banco se encontraron con el abogado y pidieron para hablar con el gerente del banco;  al saber el gerente que estaba el señor Francisco Piñeyrua  para hablar con él, lo atendió enseguida, le explicó todo al gerente y enseguida este dió la orden de   pagar al sr. Carlos esa importante cantidad de dinero.

Luego de estar firmados todos los  documentos,  incluso con la firma del abogado y de don Francisco y terminados los trámites,  Carlos cobró y todos se fueron para la casa de Héctor.

Don Francisco  ya en la casa de Héctor, no podía creer todo lo que habían hecho,   y como  se le habían solucionado las cosas… decía - pensar que hace apenas unas horas quería  matarme y  había perdido totalmente a mi familia y ahora tenia la sincera amistad de Héctor, Carlos, el  Doctor, que estuvo siempre con  él  y el abogado Suarez que le brindaron el apoyo moral y sincero que nunca tuvo en su familia por 20 años, entonces no pudo mas y lloró,  lloró amargamente, otra vez tuvieron que  llamarle al medico  que enseguida vino y le dio un tranquilizante.

Don Francisco se veía contenido, una contención  que  nunca  tuvo en su familia... Cuando se calmo un poco, porque fue muy fuerte  todo lo que pasó, se quedó pensativo y al rato  les dijo: amigos queridos Héctor, Carlos, doctor Gutiérrez, desde ahora mi abogado, además todos ustedes, me han demostrado lo que es ser buena gente. Aparte del dolor que me causa tener una hija como la que tengo y darme cuenta de la falta de carácter de mi mujer, en estas pocas horas he sabido que también en el mundo hay gente buena  que sabe apreciar el valor de aquel que es solidario, por eso es  mi deseo que este dinero  sea repartido en partes iguales, para usted Héctor,  para ti Carlos puedo tutearte no?

Carlos le contesto  eso ni se pregunta don Francisco,

-Te pediría que me saques el Don.

-Como usted diga don, perdón Francisco

-Asi me gusta mas

-También para Ud. Dr. Gutiérrez y también para Ud. Dr. Suarez, yo  no se cuantos sean sus honorarios, pero lo que sea se lo duplicare. Despues de hablar de esta manera, se oyeron las voces de todos diciendole que no, que no tenían derecho, que  ya sabia que lo hecho no lo hicieron por dinero, sino por justicia. 

-Don Francisco reitero:  Uds. saben  bien que cuando yo entré aquí, mi vida ya  estaba arruinada en todos los sentidos,  y gracias a Uds.  me volvieron las ganas de vivir, me hicieron sentir que aun queda en el mundo gente con capacidad solidaria, haciendo el bien sin mirar a quien y quiero compartir ese dinero con ustedes, así que no me digan que no.

-Dijo  Héctor: Don Francisco, yo no puedo aceptar eso, creo que Carlos y el Dr. tampoco, pero para dejarlo  contento dejaremos que usted nos regale algo de lo que  nosotros  necesitamos, por ejemplo Carlos esta ahorrando para casarse y comprar una casa. Del Dr. Gutiérrez, no se cual es su urgencia, él se lo dirá, yo creo que nuestro abogado quedara conforme si le paga por sus servicios el doble de lo que valen.

-Dice don Francisco – y Ud. Héctor.

-Yo no preciso nada.

-Dice don Francisco: bueno pero sabe una cosa Héctor, al que mas le debo es a usted y se me ocurrió que lo que le voy a proponer le va a gustar. Vamos a tirar abajo su  bar y vamos a levantar un lujoso restaurant amueblado  y pronto para trabajar;  Yo me haré cargo de todos los  gastos,  por un año, impuestos, sueldos mercaderías etc..

-Pero don Francisco yo...

-Ahora hablo yo  y Ud.  Sr. Carlos elija la  casa y para mañana la tendrá comprada y regenteara el restaurant con un sueldo quintuplicado, de acuerdo a su función.

-Y  Ud. Doctor tendrá un auto nuevo  con patente, seguro impuestos y combustible todo pago por dos años, y ahora mis queridos amigos, mi querida buena gente, celebremos esto con una opípara comida que me daré el gusto de ofrecerles. Ah, y me  olvidaba para Ud Héctor y para su Sra., tendrán una segunda luna de miel por un mes para la parte del mundo adonde quieran ir…

Fín del Capítulo II

Olegarius


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