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En ese momento se acercaron todos, el médico lo auscultó y confirmo su deceso… fue una desgracia para todos, para su mujer Sandra, no había consuelo...acordaron hacer la última voluntad de Don Francisco ....

Deceso


  • Clara

Juicio

Denuncia

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Capítulo XIV

Después que el doctor sacó del coma a Don Francisco dijo:  -Lo veo realmente mal, Sandra su esposa que se estaba reponiendo muy bien, sintió la confusión reinante en la  casa, las corridas de la Sra. de Héctor a su cuarto y las miradas de Héctor con su Sra.,  se dio cuenta entonces que pasaba algo y le preguntó a Héctor que pasaba, intuyendo lo que sucedía y en tono de pregunta le dijo:

-Es Francisco verdad? es Francisco ¡ asintiendo Héctor con su cabeza;  Tengo que verlo, por favor tengo que pedirle perdón, lléveme a su cama…Héctor con su era ayudaron a levantar a Sandra, quién aún estaba muy débil, Sandra rogo tanto, pero entre Héctor y Sra. No podían, pero se acercó Carlos a ayudar y entre los dos la llevaron con sumo cuidado  a Sandra y la sentaron entre almohadones en la cama de Don Francisco…

-Francisco amor mio, perdóname!!  Por favor perdóname!! Siempre te ame y te amo con todo mi corazón…

-Sandra… amor mio… no… tengo nada….que perdonarte.....

-Si, perdóname, el no haber sido fuerte y no haberme impuesto ante nuestra hija

-Sandra... ya paso… te quiero… Como quiero a … nuestra hija.... Sandra.... cuídate y protege… a esta gente que nos cuido... tanto……

-Francisco!!!! Francis!!!!

En ese momento se acercaron todos, el médico lo auscultó y confirmo su deceso… fue una desgracia para todos, para su mujer Sandra, no había consuelo, entonces el médico le dio un tranquilizante para que descansara. Pasadas las primeras horas, se reunieron Héctor, Carlos, el abogado y la Sra. de Héctor, María Rosa que estuvo solo un momento, porque fue a acompañar a la Sra. Sandra, que estaba en un mar de lágrimas… También en esa reunión estaba Ernestina la Sra. de Carlos.  El abogado le impuso los deseos de Don Francisco y en cuanto a su  muerte acordaron hacer la última voluntad de Don Francisco e hicieron todo como él quería. Esperaron a que la Sra. Sandra se repusiera un poco y liego el abogado tuvo una larga conversación con ella. Al otro día el abogado  protocolizo el documento que le dictara Don Francisco y se le dio después de los trámites legales, agregando el certificado de defunción expedido por el médico.

A los cinco días de haber fallecido Don Francisco y después de la ceremonia de cremación, fueron al cuarto secreto de la policlinica, a ver al hombre que Alfonso había intentado eliminar ya estaba bastante recuperado en una silla de ruedas y mascullaba como único pensamiento la venganza. Le hicieron conocer lo que había pasado y cada vez se asombraba más y fue en ese momento que se dio cuenta que la  autora de ese plan maquiavélico había sido la hija de Don Francisco… Clara.

-Ahora me explico (dijo) las largas conversaciones que tenia Alfonso con la Srta. Clara.

El abogado le propone al hombre  que se olvide de tomar justicia por su propia mano, también que tiene que estar dispuesto a declarar en un juicio, porque fue contratado en la empresa; debiendo hacer un relato de cómo sucedieron los hechos de las muertes de sus dos compañeros y del atentado contra su vida. Por último tiene que declararse culpable de haber intervenido  con sus dos compañeros ya fallecidos, en preparar  el auto donde sufrieron el accidente Don Francisco y su Sra.;  Le pongo en su conocimiento que será enjuiciado por intento de asesinato, pero también le digo que no pasara ni una hora en la cárcel, saldrá  libre con 2000 libras esterlinas, siempre y cuando las use para un trabajo honesto y quedará  vigilado por nosotros.

Si acepta dese ahora por favorecido a hacer una nueva vida, si no acepta, hoy mismo estará preso en la cárcel, para no salir por lo menos en 20 años, porque me encargaré  personalmente de que así sea ¿que me dice? el hombre dijo sin pizca de rabia, al contrario estaba muy contento.

-¡ Claro que acepto, donde hay que firmar.

-Por ahora nada, Ud. se quedara aquí, hasta el día del juicio, nadie sabrá nada!!

-Ni mi famulia?  tengo mujer y dos hijos, quizá  me creen desparecido o muerto.

-Nadie! después nos encargaremos  nosotros de darle un bienestar a su familia.

-Gracias Sres.,  espero que mi familia me acepte de nuevo, yo me fui, sin decir nada, vivíamos en la mas absoluta miseria.

-Dele todos los datos al Sr. Héctor y nosotros nos encargaremos de unirlos.

-Gracias otra  vez, pero quienes son ustedes, ángeles que bajaron del  cielo.

-No, nosotros somos amigos muy queridos del hombre que le encargaron preparara el auto para matarlo.

-Me maldigo mil veces por eso!!

-Ahora todo eso ya paso, sea Ud. un hombre de bien y con eso estará cumpliendo el deseo de Don  Francisco.

-Como ¡! A Don Francisco fue el hombre que le arreglamos el auto? yo lo conocí ese día que se preparó  el auto, yo estaba como obrero de la fabrica, estaba junto a su hija, ella lo estaba convenciendo para que hiciera un viaje en auto junto a su esposa.

-¡!!!! Que ????????  Dijeron todos

-Si, los vi hablando de un viaje de paseo, ella quería que se fueran ese mismo día y el padre le dijo que se irían al otro día, a las 17 hs. para prepararse para dicho viaje.

-Increíble  (dijo el abogado) usted se ha convertido en testigo de cargo, esto cambia la declaración, quiere seguir con esto como estaba o cambia su declaración

-No, voy a decir con toda veracidad, como sucedió todo.

-Pues ahora mas que nunca usted, no se puede mover de aquí, supongo que serán entre 15 o 30 días.

-Lo único ue les pido que busquen a mi familia, mi nombre verdadero es  Maximiliano Cernidas, aunque todos me conocen por Max a secas, solo mi familia, usa mi verdadero apellido.

-Los buscaremos, quédese tranquilo que los buscaremos.

-Muchísimas gracias  abogado, muchas gracias.

Después que se fueron de ver a este hombre, asombrado Carlos dijo:

-Se confirmo todo¡ como puede ser que haya una hija así, tarde o temprano iba a ser todo de ella, no entiendo porque quiso sacar a  sus padres de su vida.

-El poder Carlos, el poder (replico el abogado)

-Héctor piensa que aunque se quisiera el poder, hay  otras maneras de conseguirlo y no así. Como se lo decimos a la Sra. Sandra, aunque creo que ella sabe que atrás de todo esto está su hija.

-El medico dijo… yo se lo diré, aunque creo que es mejor que estemos todos presentes, ella en este momento esta bien, aunque sicológicamente, esta muy mal por la muerte  de su marido.

-Héctor pregunta si podrá resistir una noticia como esta?

-Si se lo decimos entre todos, es como si hiciéramos una reunión de nuestra nueva sociedad.

-Carlos pregunta al doctor si podrá caminar?

-Si, en las piernas y en la columna esta todo bien, el único problema que veo ahora en ella es el corazón, esta muy delicada pero con reposo y gran cuidado creo, aunque no estoy seguro  como estará para recibir tremenda noticia, aunque después de la muerte de su marido, y sabiendo como es su hija... mmmmmm

-Dice Héctor… bueno, esta noche  le diré que nos reunimos alas 21  hs. doctor se podrá desplazar en silla de ruedas?

-Si no hay inconveniente.

Esa noche, alrededor de las nueve, estaban todos reunidos;  Héctor, su mujer María Rosa, Carlos y su mujer Ernestina, ya con detalles se les había explicado la situación a las mujeres, para que se asentaran al lado de la Sra. Sandra por lo que podría pasar. Después que estuvieron todos incluso Sandra, el abogado fue el primero que hablo, poniendo en conocimiento de la Sra. Sandra y de todos los demás, el documento en donde estaba la  última voluntad de Don  Francisco....

Fín Capítulo XIV

Olegarius


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